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lunes, 6 de abril de 2026

Corte suprema winka ratifica condena a autoridad mapuche Rafael Pichun Collonao




#Wallmapuche #Ngulumapu- Condena al Werken Rafael Pichún: Un revés para los Derechos Humanos y la Justicia Interamericana

En Cartas a Resumen, Wallmapu, 3 abr 2026

Recientemente se ha conocido la condena Rafael Pichun, werken de la histórica comunidad mapuche en resistencia Lof #Temulemu. La familia Pichun ha sido históricamente perseguida por el #EstadoChileno por llevar procesos de recuperación territorial, cultural y productiva en la Región de la #araucania. Actualmente, dos integrantes de la familia Pichun se encuentran encarcelados: Juan y Rafael. Reproducimos un comunicado público de la familia y la comunidad tras la reciente condena a Rafael Pichun.

Por Familia Pichun Collonao y Lof Temulemu

Ante la reciente resolución judicial que rechaza el recurso de nulidad y ratifica la condena como "autor intelectual" del incendio de un camión forestal a 7 años de cárcel en contra de nuestro Werken, Rafael Pichún Collonao, la familia y comunidad declaramos lo siguiente:
Más allá de los procesos judiciales, esta decisión representa un golpe devastador para una familia y una comunidad que ha dedicado su vida a la defensa de la tierra. Rafael no es solo una figura de liderazgo; es un padre, un hijo y un pilar fundamental en la cohesión social de su territorio.

La ratificación de su condena no busca solo castigar un hecho, sino quebrar el espíritu de un hombre cuya "arma" ha sido siempre la palabra y la representación de su pueblo.

Es alarmante que la justicia chilena continúe operando de espaldas a los compromisos internacionales asumidos por el Estado. Recordamos que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) ya ha emitido sentencias condenatorias contra el Estado de Chile (como en el caso de los lonkos y otros) por la aplicación arbitraria de leyes especiales y sesgos discriminatorios en juicios contra líderes Mapuche.

"La ratificación de esta condena contraviene el espíritu de reparación que la Corte IDH ha exigido para con los defensores de derechos humanos y líderes indígenas, perpetuando un ciclo de criminalización que ya ha sido denunciado ante el mundo."

Nuevamente hacemos un llamado a los organismos de derechos humanos, tanto nacionales como internacionales, a poner sus ojos sobre la persecución política de los luchadores sociales Mapuche. No permitir que el racismo y el silencio cubran esta injusticia.
Como familia y comunidad de Temulemu anunciamos que iniciaremos todas las acciones legales ante las instancias internacionales pertinentes para denunciar este nuevo atropello a la dignidad del pueblo Mapuche.

Libertad a Rafael Pichún y a todos los presos políticos Mapuche.
https://resumen.cl/


#Wallmapuche #Ngulumapu - Corte Suprema winka ratifica condena a 7 años de cárcel para Rafael Pichún

Pese a no haber participado del atentado a un camión en 2023, se le condenó como autor intelectual, resolución que desde su entorno tachan de injusta.

05/04/2026, AraucaniaDiario

La Corte Suprema resolvió que el razonamiento del Tribunal Oral en lo Penal de Los Ángeles, fue válido y que no fue ilegal ni arbitrario, por lo que rechazó el recurso de nulidad que habían presentado las defensas de los comuneros Óscar Cañupan, José Lienqueo, Bastián Llaitul, Axel Campos, Roberto Garling y Rafael Pichún Collonao, además de Tania Zagal Albornoz.
Pichún es hijo del histórico lonco de Temulemu, Pascual Pichún, quien fue injustamente condenado en 2003 por "amenazas terroristas" contra el exministro de Agricultura, Juan Agustín Figueroa, usando los llamados "testigos sin rostro". Luego absuelto por la Corte Interamericana de Derechos Humanos y hasta el día de hoy, el Estado de Chile debe pagarle reparaciones y compensaciones a sus familiares y descendientes.

Fallo injusto

Frente a este fallo final, la vocera del werken de la comunidad de Temulemu Pilar Curillan, calificó el fallo de injusto. 

“Lo consideramos injusto, no nos sorprende de todas maneras en este contexto que como pueblo tenemos que luchar, como dirigentes mapuche han tenido que verse enfrentados … no nos quita la fuerza para seguir luchando”, manifestó la vocera.
Las defensas alegaron también que se debió aplicar el #Convenio169 de la OIT, a lo que la Corte Suprema explicó que sí se consideró, pero que eso no cambia el resultado de la condena, ya que no detectó errores jurídicos graves y la sentencia estuvo bien fundamentada.
Rafael Pichún deberá cumplir una condena de 7 años de cárcel, como autor intelectual del incendio de los camiones quemados en Quilleco, región del Bíobío, en 2023.

Comunicado

Desde la vocería del también werkén (vocero) #RafaelPichun, ante el rechazo de la corte suprema winka al recurso de nulidad de condena, señalaron:

"Mari Mari Kom pu che. Hoy, en un contexto de injusticia absoluta, lamentamos decir que el recurso de nulidad presentado por la defensa de Josefa Ainardi, respecto a la condena de Rafael Pichun Collonao, en la corte suprema, ha dictaminado finalmente rechazarlo".
"Hoy se ha ratificado la condena injusta y sesgada a presos políticos mapuche. Hoy se ha condenado a un inocente", agregaron.

"Sin embargo, que sepan que su injusto y racista sistema judicial, que sepa el Estado y todos los gobiernos que pasen, que la recuperación de #wallmapu no se detendrá, que por todos los esfuerzos que hagan por detener el proceso de autonomía y libre determinación de nuestro pueblo, se levantará con mas fuerza", precisaron además.

Cabe señalar que en un juicio que se llevará en paralelo, el Estado intentará obtener una nueva condena para Rafael Pichún y para su hermano, el lonco de #Temulemu, #JuanPichún Collonao, también bajo la figura de la autoría intelectual.
https://araucaniadiario.cl/
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#Wallmapuche #Ngulumapu - Carta del Werken Rafael Pichún Collonao, desde la cárcel de Angol.

"Mari Mari kom pu nagmapu, wallmapuche kom pu peñi ka pu lamieng. Kiñe tra chaliwun letuan pu ke che, pu ke lonko lawengelu, kona filpule lof: Ka kiñe chaliwun puke wenuy adkazinetew fanten mew.

Inche werken Rafael Pichun Collonao.

Hoy, desde la cárcel de Angol, un día después de haber escuchado la decisión del Estado y el empresariado- que juntos operan en #wallmapu- de dictar condena en mi contra.
Primeramente saludo a mi pueblo, a mi lof, familia y amigos no mapuche por el acompañamiento en estos días, los cuales fueron días de escuchas de odio por parte de los persecutores enemigos del mapuche.

La historia en este caso se basa en una minuciosa y orquestada estrategia de persecución política que se levanta una vez más, tal como lo han hecho durante los últimos 30 años en contra del movimiento autonomista, para los poderes del estado de Chile y el gran empresariado: la industria forestal y extractivista, que tanto daño ha hecho a nuestros bosques nativos, animales, cursos de agua, ñgen y todo lo que habita en él, incluidos los mapuche y no mapuche.

La condena de 7 años de cárcel en mi contra, es una más de las expresiones de odio hacia la lucha de nuestro pueblo... CON ESTO QUEDA CLARO ENTONCES EL PODERÍO DE ESTAS EMPRESAS, entre ellas FORESTAL ARAUCO, QUIENES TIENEN INJERENCIA EN DECISIONES DE TRIBUNALES.

Aquí fui condenado como autoridad tradicional mapuche, en mi rol de werken...
¡Sigo y seguiré gritando al mundo de nuestra libertad!

¡Sigue también de pie mi gente, lof, familias, hombres y mujeres revolucionarias! quienes levantamos en alto el derecho a la defensa del #Itrofilmongen.

Decimos entonces que no daremos ni un centímetro de espacio a la derrota y seguiremos al pie de la letra el mandato de nuestros kuifikecheyem.

Libertad a nuestro lonko Juan Pichun Collonao.
Libertad al lof Temulemu chico.
Libertad a los presos políticos mapuche
Libertad a los #PresosPolíticosMapuche CAMche
Cárcel de Angol, martes 20 de enero de 2026".
#PuebloMapuche #AbyaYala #PueblosOriginarios #rafaelpichún

Edited by xaxaJá, wallmapucheNations

lunes, 19 de mayo de 2025

Ngulumapu- Habla la CAM: la Comisión de Paz y Entendimiento es una farsa (I)

 Habla la CAM: la Comisión de Paz y Entendimiento es una farsa (I)

por Héctor Llaitul

Seamos claros, esta Comisión no representa los objetivos políticos de nuestra organización y del movimiento mapuche autonomista que está activo en los procesos de recuperación territorial. Nuestra política sigue siendo la reconstrucción nacional y la liberación del Wallmapu, objetivos que, una vez más, no son entendidos ni abordados por la clase política chilena y todos sus sectores afines.

Desde un inicio sostuvimos que está Comisión estaba condenada al fracaso, puesto que, más que representar las demandas de las comunidades y agrupaciones que luchan por sus tierras, encarna los intereses del gran empresariado y del latifundio que se encubren hoy en falsos discursos de paz y bienestar social. Son estos sectores los que buscan legitimar su propia concepción de “paz y entendimiento”, que no es más que un nuevo artilugio para asegurar las mejores condiciones para incrementar y acumular sus ganancias en nuestra territorialidad ancestral. Por lo mismo es que esta Comisión también funciona como un instrumento político y mediático al intentar excluir al movimiento mapuche autonomista, y para afirmar públicamente que los intereses del Estado y del gran capital están bajo amenaza, imponen sus reglas y su forma de hacer política en los sectores mapuche institucionales. De hecho, solo han tenido voz los sectores cooptados y funcionales.

Sumado a lo anterior, es importante subrayar que una Comisión que nace, sesiona y concluye en medio de un Estado de Excepción activo sobre aquel territorio objeto de la misma, no tiene legitimidad. Quieren “hacer política”, aunque el término les quede grande, con la pistola sobre la mesa y los milicos sitiando comunidades.  Exhibiendo con estas «proclamadas prácticas democráticas», un gran contrasentido.

Una Comisión que surge en medio de la militarización del Wallmapu, y que reúne posiciones y materiales de información de los territorios bajo estas circunstancias, no cumple ni los más mínimo estándares de respeto a los DDHH en materia internacional.   A la vez, es una Comisión que ha operado desde sus inicios bajo un patrón neoindigenista, porque no se consultó a las comunidades mapuche, ni quiénes serían sus representantes, ni cuáles son los temas centrales, ni cómo deberían ser las formas de resolución de estos. Esta lógica verticalista y tutelar es heredera de los más viejos sistemas políticos coloniales, donde la representación paternalista fue impuesta a sangre y fuego. Lo cierto es que esta lógica impide que los pueblos originarios tengan el derecho a decidir sobre su realidad, mientras otros, poderosos y nobles, lo hacían por ellos. Hoy se vuelve a repetir el formato colonial y racista del Estado capitalista chileno.

Ante esta realidad, que ha permeado por decenas de años los mecanismos con que el Estado de Chile trata la “cuestión indígena”, es que el movimiento mapuche autonomista surge con fuerza a partir de los años 90, con su propia política, hablando y haciendo por nosotros mismos, sin que otros nos suplanten o nos representen. Pero hoy nuevamente esta situación fue desconocida -a propósito- por los iluminados progresistas que están detrás de la Comisión. Y lo más paradojal es que quienes sí tienen voz son los representantes de la clase política y del empresariado antimapuche.

Son quienes por tres décadas piensan que el histórico conflicto sostenido entre comunidades movilizadas, el Estado y los representantes del capital en el Wallmapu se soluciona con persecución, criminalización, montajes, juicios y cárcel. Parece irrisorio que el supuesto “diálogo” por la paz, materializado con esta Comisión, incluya precisamente a los militaristas que no la quieren y que han engrosado sus bolsillos a costa de la ocupación usurpadora. Es el caso de comandos paramilitares, como el APRA, que realizan sendas operaciones políticas, más que actuar como una asociación que represente a un gremio en búsqueda de esa supuesta “paz”.

A nivel orgánico y operativo, resulta ser una Comisión construida sobre arenas movedizas, tal como lo fue la participación de mapuche en la Convención Constituyente. Por lo mismo, al no llegar a acuerdos concretos, el máximo logro es mostrar a esta Comisión en su labor de elaboración de un diagnóstico respecto de lo que ellos han denominado la recuperación de las tierras, cuestión que en el mundo mapuche no tiene absolutamente ningún sentido porque nuestro pueblo, las comunidades, tienen absolutamente claro cuáles son las reivindicaciones territoriales que nos interesan para restablecer un diseño territorial que permita la reconstrucción de nuestro Pueblo Nación.

Con este diagnóstico, la Comisión pretende justificar que existen los mecanismos de devolución de tierra, no existiendo una propuesta concreta y precisa que determine o que haga real la devolución de los territorios. Sin embargo, constituye el “caballito de batalla” para encubrir un engaño mayúsculo, que es la imposición de las técnicas del mercadeo, con corruptelas incluidas, para reacomodar las grandes inversiones capitalistas en nuestro territorio ancestral.

Un diagnóstico que será presentado como un gran objetivo, pero que no estará concluido con este gobierno. Tampoco las devoluciones territoriales que serán a largo plazo y que solo indicarán o establecerán un tipo de mecanismo, un tipo de forma para, políticamente, buscar componendas y negociaciones en los futuros gobiernos.

En definitiva, esta nueva Comisión constituye una verdadera farsa, un nuevo tongo y pasará a formar un eslabón más para que la actual administración, la actual gobernanza neoliberal, proyecte un futuro gobierno que estará en manos de la ultraderecha.

Buscar la paz y entendimiento con exclusión de los que luchan es la gran interrogante, ¿cómo se puede buscar paz en un contexto de militarización y de mayor represión? Más aún, con la existencia de muchos presos políticos mapuches (PPM) que hemos venido siendo procesados y condenados sólo por representar la lucha territorial, autonomista y revolucionaria a través de ideas fuerzas y de propuestas políticas para la reconstrucción de nuestro pueblo.  Nada se ha dicho de los weichafe que estamos secuestrados por el Estado chileno. Porque mientras exista militarización y presos políticos mapuche no es posible siquiera iniciar diálogos que conduzcan a acuerdos.

La existencia de los PPM se da un contexto de mayor persecución y sobre la base de leyes de excepción que nos remiten a tiempos dictatoriales. En efecto, hoy hay presos políticos mapuche producto de las políticas más sofisticadas para reprimir y perseguir al movimiento autonomista, que con más fuerza hemos asumido la lucha contra el extractivismo y por la reconstrucción de nuestro pueblo, procesos sostenidos con la recuperación de los espacios territoriales, hoy de mano principalmente de las forestales.

Como antesala de la presentación de los acuerdos o los puntos de la Comisión por la Paz y el Entendimiento se viene implementado una verdadera campaña mediática en la que participan los sectores más fascistas de la derecha chilena, obviamente cubiertos por los medios de comunicación que están a su servicio, en donde se reinstala el discurso que demoniza la causa mapuche, condenando la violencia que ejercen las comunidades para la recuperación territorial. Un discurso que reinstala los conceptos de terrorismo, violencia rural, crimen organizado para deslegitimar y despolitizar la justa lucha por el territorio.

Por otra parte, se está instalando la idea de un supuesto acuerdo de devolución de tierras en que habría una descomunal cifra de dinero que se dispondrá para la reparación territorial hacia las comunidades, lo cual es parte de la farsa que ya conocemos, porque en los hechos está propuesta siempre se va diluyendo en el camino y al final termina en escuálidos recursos y en casi nula viabilidad de devolución de tierras. Lo cual es una constante bajo la legislación vigente con la participación de la CONADI, un organismo putrefacto y funcional del Estado capitalista. Solo habrá dineros para reparar a los latifundistas y para engrosar las arcas de las forestales, quienes hacen el gran negocio con la especulación financiera de la compraventa de los fundos usurpados a las comunidades.

Sin dudas, se ha puesto en marcha una nueva operación política que intenta darle fuerza e importancia a una Comisión que no tiene en la realidad nada que ofrecer para la resolución del conflicto, porque la confrontación está instalada sobre cimientos estructurales, económicos, que implican la lucha de un pueblo originario oprimido contra un Estado colonial invasor y frente a lo cual ya existe un proceso de lucha y de resistencia por la reconstrucción de la Nación mapuche.   

La lucha mapuche actual es y será por territorio y autonomía para la Nación mapuche.

La lucha continúa!!

Amulepe taiñ weichan !!

Ngulumapu- Comunicado a 3 años del Estado de Excepción en Wallmapu

 Comunicado a 3 años del Estado de Excepción en Wallmapu

Comunicado Público

Se cumplen tres años desde la instauración del Estado de Excepción de Emergencia en Wallmapu, el más prolongado en la historia de Chile. Esta medida, que inició bajo el gobierno de Sebastián Piñera en octubre de 2021, supuestamente por seis meses, ha sido perpetuada por el actual gobierno de Gabriel Boric desde el 17 de mayo de 2022, extendiendo así la ocupación militar sobre nuestros territorios ancestrales y profundizando la violencia política ejercida contra el Pueblo Nación Mapuche.

Pese a los discursos sobre diálogo, reparación y justicia, el gobierno actual no sólo ha mantenido, sino que ha intensificado la militarización, normalizando los controles arbitrarios en caminos y carreteras, los allanamientos violentos por parte de Carabineros y PDI y el hostigamiento cotidiano a nuestros Lof. Son más de 450 las querellas interpuestas por este gobierno contra pu Lamngen, demostrando su pacto con la criminalización y no con la solución real del conflicto: la restitución territorial y el reconocimiento de nuestra soberanía como Pueblo Nación.

Denunciamos también la permanencia de Presos Políticos Mapuche, quienes son víctimas de constantes vulneraciones a los Derechos Humanos, como la dispersión forzada hacia cárceles ubicadas a más de 450 km de sus territorios, juicios sin pruebas y con testigos falsos, penas  irrisorias, afectando no solo su integridad, sino también a sus familias y comunidades. 

Uno de los rostros más dolorosos de esta ocupación es el impacto profundo y persistente en las infancias mapuche. Niñas y Niños crecen rodeados de tanquetas, helicópteros y fusiles, enfrentando controles armados en sus caminos cotidianos. Han sido expuestos a bombas lacrimógenas en sus casas, e incluso en escuelas, como consecuencia de allanamientos violentos y desmedidos. La presencia militar no sólo vulnera sus derechos fundamentales, sino que deja cicatrices profundas en su salud emocional, en su desarrollo y en su percepción del mundo. El Estado ha normalizado que la infancia mapuche viva bajo amenaza.

Rechazamos rotundamente las iniciativas como el Plan Buen Vivir y la Comisión para la Paz y el Entendimiento, que no representan los intereses ni las voces legítimas de los Lof en resistencia. Estas acciones sólo buscan maquillar la militarización con un falso diálogo y manipular a la opinión pública, mientras se refuerzan los intereses de latifundistas, forestales y gremios empresariales que lucran con el despojo y la represión.

La presencia permanente de militares y policías en Wallmapu ha profundizado el racismo, la estigmatización y el discurso de odio hacia nuestro pueblo, instalando la idea de que toda expresión Mapuche es sinónimo de violencia. Esta política no es una solución: es la expresión más cruda de una democracia colonial violenta que busca sofocar la legítima lucha por la autodeterminación.

Hoy, reafirmamos nuestra convicción y resistencia. Exigimos el retiro inmediato del ejército y las fuerzas represivas de nuestro territorio, la libertad de todos los presos políticos mapuche y el respeto pleno a la soberanía del Pueblo Nación Mapuche.

¡Fuera milicos de Wallmapu!

¡Libertad a los Presos Políticos Mapuche!

¡Respeto a las Infancias Mapuche!

¡Verdad y Justicia para Julia Chuñil!

¡¡Aflayai Taiñ Weichan!!

¡¡Marichiweu!!

Mapuche Warriache

Manifestaciones en Santiago, Temuco y Valparaíso

Con información y Fotos: Radio Primero de Mayo, Radio Kurruf, Liberación y otr@s.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Lorenza Cayuhan madre mapuche que dio a luz con esposas en sus pies fue encarcelada ilegalmente

Lorenza Cayuhan, mapuche que dio a luz engrillada, fue encarcelada por una declaración ilegal


23 octubre 2016

Lorenza Cayuhan pertenece a una respetada familia mapuche de los alrededores de Cañete. 
Su nombre se transformó en viral en las redes sociales y los medios de comunicación comenzaron a hablar de ella, tras la denuncia realizada por su familia, quienes señalaron que Lorenza fue obligada a dar a luz engrillada a su hija Sayen. 
Pero pocos saben la historia tras su injusto encarcelamiento en el penal de Arauco.

Lorenza Cayuhan pertenece a la Comunidad Mawidanche Alto Antiquina, en los alrededores de la comuna de Cañete, parte de una familia resistente que ejerce control territorial. Fue condenada por los delitos de robo con intimidación y receptación, por lo que debe cumplir una condena de 5 años de presidio en el penal de Arauco.

“El 15 de diciembre de 2015, cerca de 100 efectivos del ERTA (PDI) atacaron doce viviendas de nuestra comunidad, por tierra y aire. La detención de nuestros hermanos fue mostrada como un trofeo de guerra. El fiscal Yáñez aseguró que con estas detenciones se acababa la violencia en el Alto Antiquina, creyendo ilusamente que la lucha de nuestro pueblo obedece a factores delincuenciales y no a una decisión política irreversible de las comunidades y Lov en Resistencia por expulsar las forestales y recuperar el territorio usurpado.” señala en un comunicado la comunidad Mawidanche, dando cuenta de cómo fueron los momentos del gigantesco operativo que terminó con las detenciones de los comuneros.

La Fiscalía $hilena, tras esta acción, obtuvo la prisión preventiva de 7 comuneros, entre los que se encontraba Lorenza. 

Tuvieron que pasar 3 meses encarcelados, pese a que no existía peligro de fuga.

La medida cautelar fue cuestionada por la Corte de Apelaciones de Concepción, que acogió los recursos de las defensas mapuche, por lo que debieron ser liberados 6 de ellos en marzo -todos de la familia Cayuhan- quedando en esta condición solo Milton Ortiz Llebul. 

“la privación de libertad de los imputados lo ha sido con infracción a la constitución material y normas legales que regulan el proceso penal”, rezó la sentencia del tribunal penquista.

Sin embargo, en junio, 5 de ellos fueron condenados a penas de entre 5 y 9 años de cárcel, mientras que otros 2 obtuvieron penas menores que cumplirán en libertad. El Tribunal Oral en Lo Penal de Cañete dio la razón al fiscal anti mapuche Juan Yáñez, quien utilizó la figura de un “cooperador ocasional” cuestionada por la Corte de Apelaciones de Concepción por infringir el proceso penal, del cual la defensa de los comuneros nunca obtuvo antecedentes.

El “cooperador ocasional” de la PDI

El 22 de septiembre del año 2015, un grupo de personas de la empresa Fumivar que viajaban en una camioneta fueron atacados. Uno de los afectados declaró que al llegar al camino interior del Predio Lautaro en el sector de Antiquina fueron atacados por individuos con características mapuches. No sabía sus nombres, quienes eran, ni donde vivían, ni ningún otro antecedente, solo sus características físicas. 

Tras la declaración, el Ministerio Público ordenó diligencias como la inspección del lugar y entrevistas con testigos, de lo que en realidad no se sacó nada concreto. Lo que se transformó en el eje de la acusación de la fiscalía es la declaración de un “cooperador ocasional”, del que se desconoce su identidad y que habría señalado a la policía que quienes atacaban en ese lugar era la familia Cayuhan, describiendo los liderazgos, quienes componían al grupo y el lugar donde escondían armas.

El Ministerio público lo describió como un colaborador habitual de la policía, pero que no quería revelar su identidad, ni menos prestar declaración al tribunal.

Con estos antecedentes, las presuntas víctimas habrían hecho luego un reconocimiento fotográfico de los supuestos agresores: la familia Cayuhan. 

Un traje hecho a la medida. ¿Otro montaje?. No sería una sorpresa en el Walmapu.

El Tribunal Oral en Lo penal de Cañete autorizó al Ministerio Público una orden de entrada, registro, incautación y detención en contra de los Cayuhan, acción en que, por cierto, no se encontró arma alguna en su poder.

La figura de “cooperador ocasional” inventada por la PDI y respaldada por el Ministerio Público no existe en el código procesal penal. 

Es, al parecer, una manera de reservarse la identidad del testigo para que la defensa no tenga la posibilidad de tener antecedentes para ejercer una defensa exitosa. Esta interpretación no está lejos de lo señalado por la Corte de Apelaciones penquista cuando cuestionó tanto a la policía como al Ministerio Público, alegando infracción al proceso penal y ordenó la libertad de los imputados en el caso, cuando se encontraban en prisión preventiva:

“En consecuencia” -sostuvo la Corte- “la privación de libertad de los imputados lo ha sido con infracción a la Constitución material y a las normas legales que regulan el proceso penal". 

En efecto, no se trataba de aquellas situaciones especiales donde atendida la gravedad del ilícito se permite ocultar la identidad de los testigos; tampoco se está frente a aquellas situaciones específicas donde el legislador posibilita la actuación autónoma de la policía; se trata, por el contrario, de una situación en la cual la policía decidió por sí y ante sí la reserva de la identidad de un “testigo”, “colaborador ocasional” o “informante”, de modo tal que esos datos fueron negados inicialmente al Ministerio Público y, en todo momento, al tribunal y a los demás intervinientes.”

El documento legal emanado de la Corte penquista muestra además como la Fiscalía y la PDI ocultan de manera irregular la identidad de su principal prueba: “requerido el Ministerio Público por el Juzgado de Garantía, a instancias de la defensa, en presentación de 17 de febrero de 2016, precisó que la persona cuyos datos se le han exigido no es un testigo, sino un individuo que entrega antecedentes a la policía, sujeto que no quiere dejar su nombre y menos prestar declaración, que sólo entregó la información en forma verbal; que consultada la policía por el Fiscal, lo identifican, saben quién es e indican la identidad al Fiscal, quien insiste que no es un testigo, no está individualizado, su identidad no ha sido corroborada por él y que, conforme a las obligaciones constitucionales y legales, se protege su referencia, la que sólo consta a la policía. “

Lorenza tenía 4 meses de embarazo cuando fue condenada. 

El tribunal que los condenó a ella y a 6 comuneros más, desestimó lo señalado por la Corte de Apelaciones de Concepción sobre la utilización de esta figura ilegal y la PDI y el Ministerio Público lograron su cometido de poner el traje a la medida de la familia Cayuhan.

Pese a estos antecedentes la Corte Suprema rechazó en septiembre cuatro recursos de nulidad que interpusieron las defensas de los comuneros, señalando que la prueba del “cooperador ocasional” no había sido decisiva y que la Policía y el Ministerio Público tenían antecedentes sobre los condenados. 

Tras el fallo, Lorenza Cayuhan Llebul fue condenada a 5 años y un día por robo con intimidación y a 61 días por receptación e ingresó al centro de cumplimiento penitenciario de Arauco; mientras que Luis Cayuhan Llebul, Carlos Cayuhan Alian y Juan Emilio Cayuhan Alian, deben cumplir la pena de 5 años y un día por robo con intimidación en el penal de Lebu.

Por el mismo caso fueron condenados Segundo y Eduardo Cayuhan Huenullan, quienes recibieron 3 años y un día de libertad vigilada intensiva. Mientras que Milton Ortiz Lleubul quien, a los 5 años y un día por el robo con intimidación, suma 3 años y un día por tenencia ilegal de armas de fuego y 541 días por la tenencia ilegal de municiones.

La acusación contra la sección de inteligencia de Carabineros

Pero las acusaciones no solo abundan contra la PDI y el Ministerio Público, sino también contra Carabineros.

En Septiembre pasado, 13 presos políticos mapuche recluidos en la cárcel de Lebu denunciaron al oficial de inteligencia de Carabineros de Chile Leonardo Osses Sandoval como el responsable detrás de múltiples detenciones y procedimientos que terminaron con comuneros mapuche formalizados por el delito de porte de municiones.

Como señala una nota publicada por El Desconcierto “Cuatro de los comuneros privados de libertad que realizaron la denuncia se encuentran imputados por el delito de porte de municiones. Existen otros dos casos donde los imputados permanecen en libertad con medidas cautelares y en los que se repite el mismo modus operandi. 

El denominador común en estos casos es la participación de los mismos policías en los distintos procedimientos, todos pertenecientes a Sección de Investigación Policial (Sipolcar) y la Unidad de Inteligencia Operativa Especializada Araucanía, esta última dependiente de la nueva Prefectura Araucanía Control y Orden Público, con jurisdicción exclusiva en las zonas de conflicto mapuche.”

Los presos políticos de Lebu denuncian al respecto:  “Hoy sabemos que estos montajes han sido fabricados por unidades de inteligencia de carabineros a cargo del capitán Leonardo Osses Sandoval, quien ha estado presente en al menos seis casos donde se ha puesto de manera artificial armamento y/o municiones para encarcelar a comuneros.”

Este oficial de inteligencia cuenta entre sus antecedentes el haber sido procesado por la Fiscalía Militar por el delito de “infidelidad en la custodia de documentos”, pues Osses ordenó quemar un libro de guardia de la unidad policial en que quedó registrado que él se llevaba habitualmente su arma de servicio, un arma 9 milímetros semiautomática con 15 tiros, que estaba le asignada y que luego apareció como extraviada.
Como ejemplo del actuar fuera de toda ley de Carabineros, los presos han hecho público el caso de Óscar Cona Viluñir quien fue detenido en dos ocasiones por el equipo dirigido por el capitán Leonardo Osses Sandoval. 

La primera de las detenciones -afirman los presos- “se realizó en un camino rural del sector alto Lleu Lleu donde se controló su vehículo, allí Leonardo Osses sin mediar palabra alguna procedió a sacarlo violentamente, golpeándolo con pies y puños en reiteradas oportunidades, siendo detenido y trasladado a la comisaría de Cañete donde pasó el resto del día y la noche, para luego ser formalizado por porte de municiones, lo que sorprendió al comunero y a su familia, quedando con una medida cautelar en su casa desde las 10 hasta las 18 horas.”

Un mes y medio después de esta detención Cona Viluñir “transitaba por un camino interior de la parcela 30 de alto Lleu Lleu, propiedad de Luis Valenzuela, que se encuentra con un acuerdo de compraventa al cuidado de la comunidad Wechun Lleu Lleu, donde fue emboscado por un equipo de la SIPOLCAR dependiente del mismo capitán Osses, quienes le apuntaron con armas de fuego, y lo bajaron del vehículo a punta de golpes de pie, puño y con las culatas de las armas que portaban, lo maniataron de pies y manos y lo escupieron dentro de la boca mientras repetían que esta vez pasaría harto tiempo en la cárcel porque volverían a colocarle municiones.”

El comunero luego de esta segunda detención fue derivado -tras las presiones de familiares que lo vieron en muy malas condiciones- al Hospital de Cañete, donde quedó al descubierto que tenía tres costillas rotas y hematomas en diversas partes del cuerpo, por lo que quedó hospitalizado durante 3 días. La detención y su formalización por porte de municiones significó que quedara en prisión preventiva por 3 meses.

La utilización de la prisión preventiva como “pena anticipada”

La cárcel y la muerte son dos posibles destinos de la consecuencia -y a veces los errores- de los luchadores sociales y revolucionarios. Lo que viven los presos políticos mapuche no es una “novedad” para el pueblo mapuche -en el sentido de que hay una utilización sistemática e histórica del terror y la represión del Estado chileno sobre el movimiento mapuche- pero en la actualidad cuenta con una singularidad propia de una especie de paso entre la dictadura y un pretendido Estado de derecho. 

Es decir, hay un enmascaramiento de la utilización de la violencia contra las comunidades bajo el aspecto de legalidad, una legalidad profundamente ideológica, racista y clasista que en un momento significó también, el doble juzgamiento -y por lo tanto, la doble condena- de figuras del movimiento en tribunales civiles y militares.

En la actualidad hay encarcelados más de 40 presos políticos asociados a la lucha mapuche por las reivindicaciones territoriales, 29 de los cuales están en prisión preventiva. La utilización de esta herramienta legal por parte de la Fiscalía chilena es utilizada de manera permanente en los casos donde se vislumbra algún tipo de reivindicación territorial. 
Muestra de ello, es lo que sucedió el pasado viernes 30 de septiembre, cuando el Tribunal Oral en lo Penal de Angol, resolvió el excarcelamiento de los miembros de la comunidad Wente Winkul Mapu, el werken Daniel Melinao, Elisa Rojas y Juan Pablo Lican, tras cumplir casi un año encarcelados.

Otro ejemplo reciente, es el de Ernesto Llaitul -hijo de Héctor Llaitul, miembro de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM)- quien estuvo en prisión preventiva 5 meses, aproximadamente. Y hace unos meses, en agosto pasado, el fotógrafo Felipe Durán y el comunero Cristián Levinao fueron absueltos tras el fracaso de la Fiscalía en su intento por lograr condenarlos a cerca de 9 años de cárcel, por porte de armas y explosivos, además de la infracción a la Ley de drogas. 

Durán y Levinao, por esta imputación de la que finalmente resultaron absueltos, estuvieron presos por casi un año.

Los casos en que resultan absueltos los comuneros mapuche de las imputaciones de la fiscalía son bastantes. 

Tantos como para decir que la prisión preventiva que habitualmente solicita el Ministerio Público para los comuneros mapuche puede ser considerada como parte de la guerra sucia del Estado contra las comunidades mapuche. 

Una estrategia subrepticia, que imputa graves delitos a personas que luego terminan libres, tras sufrir varios meses de cárcel sin ser culpables. Es decir, la utilización de la prisión preventiva como prisión política.

Eso es en el caso de los que logran escapar de tribunales. En el caso de los condenados, parece no importar el debido proceso cuando son comuneros mapuche los imputados. 

En el fallo de la Corte de Apelaciones que sacó de la prisión preventiva a los Cayuhan se estableció que, frente a la investigación llevada a cabo por la PDI y el Ministerio Público “nos encontramos en un supuesto de actuación policial sin cobertura legal que infringe, por ende, el debido proceso penal y genera actuaciones irregulares que no deben producir efectos en los casos penales, pues el sistema de enjuiciamiento criminal en vigencia no tolera la búsqueda de la verdad a cualquier costo, sino únicamente a través de actuaciones legítimas.”

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martes, 14 de julio de 2015

La invasión al Wallmapu: Despojo, Muerte y Desolación del Pueblo Mapuche


Despojo, Muerte y Desolación de Comuneros Mapuche tras la Ocupación de La Araucania

Por Reynaldo Mariqueo - 12 de marzo, 2013

Nomina incompleta de mapuche asesinados entre 1900 y 1931 tras la ocupación de La Araucania por el estado chileno. Los colonos asentados en el territorio Mapuche tenían carta blanca para asesinar a familias mapuche para arrebatarle sus tierras. 

Sus actos criminales se realizaban impunemente con el apoyo de la policía y la complacencia de las autoridades chilenas, tierras que años antes el propio estado se las había reconocido a los mapuches en los llamados “Titulo de Merced”. 
De esta forma el pueblo mapuche era despojado de las tierras en la que siempre habían vivido y que España se la había reconocido en una treintena de tratados internacionales.

Los hechos acaecidos y que se detallan abajo son mencionados en el Informe de la Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato con los Pueblos Indígenas. Editado por el Comisionado Presidencial para Asuntos Indígenas – Primera edición, Santiago de Chile, octubre de 2008.





Las familias mapuche sobrevivientes del genocidio de la guerra de ocupación de La Araucania fueron empobrecidas, sus casas destruidas, sus animales y posesiones valiosas sustraídas. En calidad de rehenes eran trasladadas, en contra su voluntad, de tierras fértiles a inhóspitas, para dar paso a los nuevos “propietarios”.

El Informe fue entregado el 28 de octubre de 2003 por el ex presidente de Chile Patricio Aylwin Azócar y presidente de la Comisión, al entonces Presidente de la República Ricardo Lagos Escobar. El titulo, el comentario anterior y la foto no se incluyen en el mencionado Informe. 

A continuación transcribo parte del Informe.

10. Las relaciones entre el Estado y los mapuches después de la radicación.

Entre 1900 y 1931 se evidencia un proceso de incorporación subordinada, de la población mapuche a la sociedad nacional. Dentro de ese proceso, es posible distinguir tres grandes situaciones que definieron el carácter del Pueblo Mapuche. La primera es el término de la radicación, la segunda, la usurpación de las tierras reduccionales, y la tercera, la división de las comunidades *1
Dicho proceso desata una ola de violencia inusitada sobre las comunidades indígenas. La presencia del Estado solo alcanzaba a las ciudades, y en los sectores rurales, especialmente en la zona de frontera, dominaba la ley del más fuerte. Ante la violencia, los mapuches renuevan su capacidad de adaptarse y resistir culturalmente, transformándose así, en una sociedad de resistencia, que logra su supervivencia conservando y también readaptando sus costumbres, tradiciones, cultos y lengua.

El ámbito social y territorial donde se desarrollará esta cultura de resistencia será durante todo el siglo XX, la comunidad de origen reduccional, en donde se establece el límite con la sociedad huinca. El espacio material de la resistencia cultural; las comunidades expresan lo que quedó del territorio. Son espacios cercados por fundos, haciendas, propiedades de colonos; pero son espacios territoriales propios *2 .

En este sentido, y vale la pena reiterarlo, la radicación, además del hecho que sólo entregó una escasa cantidad de tierras a los mapuches con respecto a la tenencia ancestral - 500.000 hectáreas contenidas en aprox. 3.000 Títulos de Merced-, implicó una distribución desigual de las mismas al otorgar ínfimas porciones a cada familia, y desencadenó la resistencia mapuche, toda vez que ese sistema no reconoció su territorio ancestral y rompió su antigua comunidad, equiparando lonkos -jefes- y konas -guerreros- en la posesión de las tierras. De esta forma, el proceso de radicación implicó por un lado poner fin a la riqueza material del Pueblo Mapuche, y además, la fragmentación de su organización social en pequeñas unidades que son las radicaciones.

De ahí en adelante se inició un proceso de usurpación de las tierras mapuches otorgadas por el Estado en Merced. 
A fines de la década del ‘30, individuos no mapuches llegaron a detentar un quinto de las posesiones mapuches por medio de la usurpación de las tierras reduccionales. Ello desencadenó una serie de movilizaciones de las comunidades, las que demandaron al Estado su protección y la devolución de las tierras así enajenadas. Por ejemplo, en 1929 se habían presentado ante los tribunales 1.219 juicios por recuperación de tierras comunales, es decir, más de un tercio de las reducciones estuvieron afectadas a esta expoliación *3 .

Respecto a la división de las reducciones, entre los años 1910 y 1920, hubo mapuches que consideraron beneficiosa la proposición de dividir las comunidades, bajo la suposición de que sus tierras podían aumentar en cantidad. Sin embargo, esta ley de división -Ley 4.160- dejaba lugar a la apropiación de sus tierras por terceros, de ahí que luego la gran mayoría de los mapuches se opusieran a la división de sus comunidades, que sólo legalizaría la miseria en que ya se encontraban.

Junto a la radicación se abre un camino de asimilación-integración de la sociedad mapuche a la sociedad chilena. La herramienta principal fue la educación, la que tendió a eliminar lo propiamente indígena e imponer una visión criolla, católica occidental. Con el tiempo, uno de los resultados de esta aculturación se vio en la primera generación de mapuches que recibieron una educación formal -por lo general, profesores-, formados en escuelas chilenas, y quienes serán los responsables de constituir las primeras organizaciones mapuches, que tuvieron como gran objetivo la defensa de su pueblo.

Este camino de integración-asimilación, sin embargo, no estuvo exento de hechos de violencia hacia los mapuches tanto por parte de particulares no mapuches que detentaban las tierras indígenas, como por autoridades chilenas. Durante las tres primeras décadas del siglo XX es cuando se producen las mayores usurpaciones de las tierras contenidas en los Títulos de Merced, dichas usurpaciones emplearon, por lo general, medidas de fuerza para arrebatarles las tierras a los indígenas.

Al revisar la prensa de la época se pueden citar numerosos ejemplos, donde el denominador común es la utilización de la violencia contra los mapuches *4 :


1911. Sucesos de Rupanco en que se expulsa a numerosas familias de las tierras ocupadas por esa Sociedad y mueren a lo menos cinco indígenas en la refriega.


1913. Muerte del cacique Manquepán y toda su familia, 15 personas, a manos de los hermanos Muñoz, colonos del lugar (Loncoche). Ángel Custodio Muñoz declaró al juez: “Nosotros, señor, queríamos agarrarnos el terreno i por eso matamos a Manquepán”


1915. Sucesos de Loncoche. Expulsión de familias, muerte de 12 a 20 indígenas. De estos conflictos surgirá la Mutual Mapuche de Loncoche, que luego dará origen a la Federación Araucanía de Manuel Aburto Panguilef


1916. Sucesos de Frutillar. El colono Eduardo Winkler litiga las tierras del cacique Juan Pailahueque. El caso estaba en los juzgados y en la prensa. Winkler mata a Pailahueque y son apresados más de 20 mapuches que apoyan al cacique. Se le usurpan las tierras en un juicio insólito en que Pailahueque -asesinado- es declarado culpable.


1916. Conflicto en el fundo Ralco de Lonquimay. El cacique Ignacio Maripe pierde sus tierras. 15 años más tarde este cacique morirá en los hechos de Ranquil, participando en la revuelta de los colonos pobres.


1917. Quilonco. Lanzamiento de 30 familias. Participación del Vicario de la Araucanía. Numerosos viajes a Santiago y debate en la prensa durante varios años.


1917. Asesinato del cacique Cayuqueo en Choll Choll; es lanzado al río


1917. Sucesos del fundo Lanco, lanzamiento de numerosas familias, muertos y heridos. Durante muchos años habrá conflicto en este fundo de la zona de Loncoche.


1918. Matanza de Forrahue, cerca de Osorno, en que encerrados en una choza se asesinó a más de 25 hombres, mujeres y niños, prendiéndoles fuego. Forrahue, durante ese período, es símbolo de la violencia huinca.


1919. Pellahuén. Usurpación y expulsión de 20 familias mapuches. El conflicto con 800 familias en la cordillera de Nahuelbuta durará más de diez años.


1920. Collimallín. En un embargo de bueyes por parte de un particular se asesina a una niña mapuche.


1920 Maquehua. La expulsión de varias comunidades provoca un largo conflicto que se arrastra por largos años.


1922. Lanzamiento, apaleo e incendio de las reducciones de los caciques Manuel Inalef y Francisco Melillanco de Villarrica. Viajes y declaraciones en Santiago.


1923. Asesinato de dos mapuches y arrojados al río Choll Choll a consecuencias de un litigio con particulares cerca de Imperial.


1924. Crimen del cacique Mariano Millahuel, dos hijos de él y otros familiares, por parte del colono Juan Zurita en Caburque, con el fin de robarles la tierra.


1925. Indígena muerto a palos y usurpación.


1926. Panquero, Provincia de Valdivia. El terrateniente Pedro Warthe procede al lanzamiento de una comunidad y a apoderarse de 10 mil hectáreas. Mueren dos indígenas.


1927. La reducción de Segundo Peñalef es expulsada de Lircay, Temuco.


1930. Conflicto de Caillún, Collipulli. Culmina años más tarde con el lanzamiento de varias familias indígenas por parte del Sr. Paulsen y 80 hectáreas usurpadas.

Estos hechos se sucedían con frecuencia durante las primeras décadas del siglo XX. El Uso de la violencia llegaba a límites inhumanos. Una práctica común, empleada contra los mapuches era la marcación de indios. A quienes eran considerados rebeldes, ladrones o peligrosos, se les marcaba el cuerpo, cual animales -corte de orejas o a fuego- para que fueran reconocidos por los demás colonos. El hecho que conmovió más fuertemente a la sociedad mapuche, y que más repercusiones tuvo, fue sin duda la denominada Marcación Painemal, que alude a un brutal hecho delictivo ocurrido en 1913, en que unos agricultores de Nueva Imperial secuestran y vejan a don Juan M. Painemal, y después proceden a marcarlo a fuego.

Este hecho motivó la primera movilización masiva de protesta postreduccional. Habían pasado aproximadamente tres décadas del proceso de Reducción, y la violencia contra los mapuches se seguía repitiendo como una práctica habitual. Sin embargo, a partir de este hecho, las organizaciones mapuches vuelcan sus energías en la denuncia y protesta contra el trato vejatorio dirigido al Pueblo Mapuche y en la defensa de sus tierras.

En la primera gran movilización mapuche durante el siglo XX, se reúnen en la plaza de Imperial entre tres mil a cuatro mil mapuches para protestar a raíz de lo ocurrido con el caso Painemal. La reunión estuvo a cargo de la Sociedad Caupolicán Defensora de la Araucanía, primera organización mapuche de carácter no tradicional. Hablaron sus principales dirigentes, en su mayoría profesores primarios. Don Manuel Manquilef, quien después será diputado por el Partido Liberal, se dirigió a los presentes en los siguientes términos:

“... El cull cull de nuestros antepasados os anuncia que este importante movimiento leal i franco en que estáis empeñados, es el eco de esas ideas tan francas, tan leales i tan elevadas que reclamaron los abuelos.

Tu abuelo luchó por la libertad y tú bregáis por el bienestar, ¿no es esto, acaso, luchar por los ideales de los antepasados? ¿No es esto seguir cumpliendo el programa i el deber impuesto por esa legión de bravos durante 300 años, el defender la honra ultrajada.”

En otra intervención, se dirige al público participante, don Onofre Colima, también miembro de la Sociedad Caupolicán Defensora de la Araucanía:

“Los araucanos que pacíficamente han dejado despojarse de sus tierras, que sin una queja han visto talar sus campos, incendiar sus rucas i vejar sus mujeres por los espoliadores amparados muchas veces por las autoridades, no han podido permanecer impasible ante esta última afrenta”5 .

A partir de esta primera movilización se inaugura otra etapa en la relación Pueblo mapuche y Estado-sociedad chilena. Se da paso a un nuevo discurso, que va a predominar durante el siglo XX. Se recupera la historia pasada, la que llevaron los antepasados, se plantea seguir la lucha, pero con un cambio de perspectiva; el paso de una lucha por la independencia política a una lucha por el bienestar social, reivindicando además los derechos que se tienen por ser mapuche y también por ser ciudadano chileno. En el centro de las reivindicaciones se encuentra el problema de las tierras usurpadas, la violencia ejercida, la discriminación y la marginalidad; es decir, se demanda un cambio frente a los elementos que forman la nueva condición que ha adquirido el mapuche; una condición de pobreza y marginalidad6 .

En este sentido, Marcación Painemal, constituye un hito en la nueva forma de resistencia que adoptarán los mapuches. Si hasta antes de la reducción los mapuches lucharon incansablemente por su autonomía e independencia política a través del enfrentamiento, a partir de la primera década del siglo XX el camino va a ser la introducción a las arenas de la actividad pública de la sociedad civil chilena. Es decir, a partir de esta época, los mapuches entran a la política chilena, forman asociaciones, participan en los partidos políticos, en definitiva, se entremezclan en la sociedad chilena.

Tres agrupaciones fueron dominantes en el espacio público regional de la época, la Sociedad Caupolicán, la Federación Araucana y la Unión Araucana, cuyos estilos de acción y reflexión fueron a veces divergentes, pero que tuvieron una considerable participación en las discusiones de los proyectos de leyes indígenas7 .


1 Foerster, Rolf y Sonia Montecino. Organizaciones, líderes y contiendas mapuches (1900-1970). Ediciones CEM. Santiago. 1988. p.13.


2 “La sociedad mapuche se cerró sobre sí misma. Ya no tenemos esa sociedad del siglo pasado, abierta a todos los cambios, a las influencias, a las costumbres, etc... Como hemos dicho más de alguna vez, era una sociedad que no tenía siquiera el concepto de pureza de raza. Por el contrario, la sociedad postreduccional se endogamizó. Esto sucedió en forma casi inmediata a la reducción, mostrando por un lado el instinto de conservación social y, por otro, el intento de evitar la presencia de extraños que podían disputar las tierras que, siendo tan pocas, era mejor mantener en manos exclusivamente mapuches, (la existencia de matrimonios mixtos era mínima). La endogamización de la comunidad postreduccional es una expresión palpable del cierre que en todos los terrenos se provocará en la sociedad mapuche”. Ibid.: 369. A pesar de este cierre de la sociedad mapuche, el siglo XX será testigo de cómo muchos mapuches inician un proceso de migración hacia las ciudades, cuestión que va a visibilizarse en su real dimensión recién en la década de los noventa.


3 Foerster, Rolf y Sonia Montecino. Organizaciones... Op. cit.: 13.


4 En el libro Historia del Pueblo Mapuche de José Bengoa, se presentan sólo 31 de los casos más ejemplares, que dan cuenta de esta situación. Se utilizan los siguientes periódicos: La Época de Temuco, El Diario Austral; de Santiago, El Mercurio, La Opinión y Justicia. El criterio de selección de los casos, se relaciona con la amplia repercusión pública y cobertura de prensa que generaron. Ibid.: 374-376.


5 Extractos del diario La Época, del 4 y 8 de Julio de 1913. en Bengoa, José. Historia del Pueblo Mapuche. 1996 (1985).


6 Bengoa, José. Historia del Pueblo Mapuche. Op. cit.: 381.


7 Foerster, Rolf y Sonia Montecino. Organizaciones... Op. cit.: 14, 15.

http://www.mapuche-nation.org/espanol/html/documentos/doc-117.html______________________________________

Nota de WMFT: El artículo solo trata algunos de los hechos ocurridos en la parte Ngulumapu- actualmente llamado Chile-del territorio de la nación Mapuche, Wallmapu.
Otro tanto ocurrió en Puelmapu-actualmente llamado Argentina.