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martes, 27 de septiembre de 2016

Despiden a abogada por defender a ciudadanos mapuche


Despedida por defender mapuches denuncia presiones en causa Luchsinger-Mackay:  “CALLAR ES INMORAL”


por Arnaldo Pérez Guerra


Manuela Royo Letelier (33 años), licenciada en historia por la Universidad de Chile y abogada por la Universidad Alberto Hurtado, fue marginada por la Defensoría Penal Pública del caso Luchsinger-Mackay, donde es defensora de Sergio, Sabino y Hernán Catrilaf, tras criticar en un video el accionar racista y parcial del fiscal Alberto Chiffelle y denunciar presiones en la causa judicial: “Acusan de terroristas a inocentes. Hay presiones, supuestos, una atmósfera de prejuicios, nada que los vincule con los hechos. Pero los condenan por los medios de comunicación, criminalizan a autoridades y representantes de comunidades… Cuando privas de libertad a una machi o un dirigente mapuche no solo afectas su libertad, sino la de toda su comunidad”, dice a Punto Final.
Formalmente, la causa se inició en marzo, cuando detuvieron a once mapuches a raíz de una supuesta declaración de José Peralino: “Lo conocí en la Policía de Investigaciones (PDI), se encontraba separado de los otros imputados. Cuando llegamos al tribunal, porque en ese momento nadie entendía ni sabía nada, conversó con nosotros. Nos contó que había sido presionado por la PDI, coaccionado en reiteradas ocasiones para que declarara ‘inventando’ una supuesta participación de la machi Francisca Linconao y los demás comuneros en la muerte de los esposos Luchsinger-Mackay. Luego, obviamente, nos opusimos a la prisión preventiva, sin éxito… Siguen privados de libertad”, agrega Manuela Royo.

-¿Qué irregularidades han ocurrido en el tribunal?

“Ha sido una causa muy compleja. Durante mucho tiempo han ocurrido irregularidades. La primera fue que la Fiscalía durante toda la investigación no entregó pruebas a los defensores. Si bien es algo impresentable dentro de un sistema procesal, no es nuevo. Siempre utilizan las mismas técnicas durante cada una de la causas en las cuales hay imputados mapuches. Luego ocurrió que ‘aparecieron’ conversaciones telefónicas: intervenciones telefónicas entre los defensores y nuestros representados, que incluso fueron utilizadas en las audiencias por los abogados de la familia Luchsinger y los querellantes. Esto es absolutamente ilegal. 
En la Fiscalía surgió una denuncia por discriminación laboral. El ex fiscal José Traipe, de Collipulli, denunció que el fiscal Chiffelle lo presionó para que pidiera prisiones preventivas y fuera mucho más encarnizada la persecución penal cuando los imputados pertenecían a alguna comunidad mapuche, haciendo énfasis en Temucuicui y Wente Winkul Mapu.

Como lo haría cualquier defensor o defensora, solicitamos la inhabilidad; presentamos un reclamo junto a todos los defensores, incluidos los de la Defensoría Penal Pública. En agosto, la familia Catrilaf, acompañada por otros comuneros, vino a Santiago a entregar una carta, preguntando al Fiscal Nacional cómo era posible que un fiscal acusado de racismo y de parcialidad en sus investigaciones, pudiera seguir manteniéndose en su cargo. A la luz también de que se publicó la ‘biografía-prontuario’ de Chiffelle y su vínculo con los gremios de la región. 
En ese contexto, los familiares de los presos me solicitaron ayuda, y que apareciera declarando en un video. Lo hice y producto de ello, el Ministerio del Interior, en particular el subsecretario Mahmud Aleuy, se reunió con el Defensor Nacional y junto a presiones de las bancadas de Renovación Nacional (RN) y la Unión Demócrata Independiente (UDI) -de Hasbún, Espina, Becker, Edwards y otros-, pidieron al Defensor Nacional mi salida”.

PRESIONES Y TESTIGO FALSO

-¿Qué tipo de presiones hubo?

“Me presionaron para que renunciara en silencio, lo cual no acepté. Tras conversar con mis representados, me solicitaron que los siguiera defendiendo. El subsecretario Mahmud Aleuy es el ‘jefe’ de los abogados querellantes en la causa Luchsinger-Mackay. La Intendencia continuamente se querella contra imputados mapuches, incluso en casos de hurto de madera o delitos contra la propiedad, donde no se afecta el orden público y no tiene ninguna injerencia el Estado. ¡Es impresentable! 
El ‘jefe’ presionó y negoció mi salida con el Defensor Nacional, Andrés Mahnke.

 Mis representados consideraron con razón que afectaba sus derechos como imputados y como mapuches, por lo cual, incluso, pidieron a la Defensoría que renunciara a representarlos. Generó también muchas molestias de otros comuneros, quienes se vieron traicionados por la Defensoría. 
En la última audiencia del cierre de la investigación, el tribunal no me dejó comparecer como defensora penal pública. Conversé con mis representados que me solicitaron los siguiera defendiendo. Así que comparecí como defensora privada.

Me parece impresentable que en un Estado de derecho quien es querellante, parte del acusador, se reúna a negociar con quienes defienden a los imputados. Creo que la Defensoría debe ser autónoma y no sucumbir ante presiones políticas. De hecho, la Constitución establece que ninguna persona puede ser privada de su defensa y de quien lo defiende. En este caso han existido injerencias políticas. Obviamente, solo sucede cuando los imputados son mapuches. No hay ninguna prueba objetiva contra mis representados, no hay ningún peritaje, huella ni fotografía. Lo único que existe es la declaración de una persona que luego de se retractó”.

-¿Siguen presos a pesar del testimonio del testigo que se retractó?

“Sí, llevan cinco meses presos. En ningún otro juicio en Chile cuando la única prueba que hay es un testigo que se retracta, se mantiene a los imputados privados de libertad. Lo hemos señalado en innumerables ocasiones, incluso presentando recursos de amparo. Hemos llegado hasta la Corte Suprema, lo cual indica que aquí no hay una falla técnica, sino que subyacen problemas políticos. 
Es importante destacar, por ejemplo, que Sergio Catrilaf en 2013 estuvo once meses privado de libertad, acusado en la causa Tur-Bus por pertenecer a la comunidad Juan Catrilaf II. Lo acusó el testigo protegido Castro Antipán -que después reconoció ser agente de la policía-. 
Son los mismos argumentos. ¡El Juzgado de Garantía de Temuco lo mantuvo en prisión preventiva hasta este 23 de agosto! ¡Estuvo con arresto domiciliario total! ¡Y nuevamente a prisión! Lo que pasa es que él ya denunció lo que había sucedido anteriormente. Aquí existen presiones políticas y criminalización de quienes ejercen su legítimo derecho a reivindicaciones culturales, como es el caso del pueblo mapuche.

Hay un problema de fondo. Se homologa el terrorismo con reivindicaciones culturales, cuando la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en jurisprudencia unánime, ha legitimado el derecho a las reivindicaciones territoriales y culturales de los pueblos indígenas. Creo que Chile es el único país donde los indígenas por el hecho de ejercer sus derechos son acusados de terroristas. Y eso implica un incumplimiento de los estándares internacionales y de la sentencia de la Corte en el Caso Norín-Catrimán y otros, donde el Estado de Chile fue condenado… En ese caso contra los lonkos Pichún y Norín también participó del fiscal Chiffelle. Es una muestra más de las presiones políticas.
Lo que me sucedió es parte de una seguidilla de casos. El hecho que personas inocentes se encuentren privadas de libertad durante tanto tiempo, que la prensa los condene desde un primer momento, que se hable de irregularidades recién ahora hace que lo mío sea parte de una cadena más grande. Una muestra más del déficit del Estado y de las políticas públicas con el pueblo mapuche. Si bien se han intentado levantar supuestos diálogos, se criminaliza y encarcela a autoridades tradicionales del pueblo mapuche, a quienes ejercen un legítimo derecho cultural reconocido por pactos e instrumentos internacionales”.

MÁS INJUSTICIAS

-¿Qué decía en el video, que motivara su despido?

“Nada, nada que no hayamos dicho en audiencias. Nada que la propia defensoría no haya dicho. Se señaló que las familias de los comuneros entregarían una carta a la Fiscalía, que existían antecedentes de que el fiscal Alberto Chiffelle, tenía conductas discriminatorias y racistas en contra de comuneros mapuches. Obviamente, cuando vas con la verdad por delante y cuando no tienes miedo a perder tu trabajo o estabilidad económica, en pos de la consecuencia y una ética mínima que tenemos que tener los profesionales que vemos lo que de verdad sucede en La Araucanía… creo que eso también fue motivo para que se presionara y me sacaran de la Defensoría. 
Lo he manifestado públicamente: el hecho de que el jefe de la Defensoría claudique frente a las presiones, que negocie con el Ministerio del Interior respecto de las causas, me hace tener con ellos distancias y diferencias éticas abismales. Pese a perder el trabajo, lo importante es ser consecuente, con uno mismo, con la ética y la verdad”.

-¿En qué condiciones están sus defendidos?

“Permanecen privados de libertad en la Cárcel de Temuco… Son inocentes, personas de trabajo, padres de familia. Venden hortalizas, es su principal fuente de recursos. El día de los hechos que les imputan se encontraban realizando sus labores en la Feria Pinto, en Temuco. Nunca tuvieron disputa alguna con los Luchsinger-Mackay…

Muchas personas me han preguntado si me he sentido dañada, perjudicada, y evidentemente es una situación molesta y difícil el perder el trabajo, sin embargo, no tienen ningún grado de comparación con el sufrimiento de las madres, los padres, las hijas, los hijos, las mujeres, los hermanos… de quienes son inocentes y se encuentran encarcelados por una injusticia. Me pongo en su lugar, confiar que hay una institución que te va a defender y, luego, ver al jefe de esa intuición con el jefe de quienes te acusan, abrazados, sonrientes, dándose la mano… eso sí es mucho más fuerte, mucho más injusto. No se trata de mí. Se trata de la injusticia contra los mapuches, injusticia que ha sido sistemática de parte de la Fiscalía y el Estado”.

-¿Cuál es la situación de la machi Francisca Linconao?

“La defendí en una etapa del proceso, participé de la primera audiencia donde se logró su libertad que después fue revocada. Se encuentra muy afectada. Es una mujer mayor con varias enfermedades crónicas. En eso se ha fundado que el Tribunal de Garantía dos veces le otorgue la libertad. Sin embargo, la Corte de Apelaciones las ha revocado por considerar algo de sí absurdo: que la machi es un peligro para la sociedad, y que sus problemas de salud podrían ser solucionados por Gendarmería. Su salud es muy grave, no sólo en términos físicos sino también espirituales, de hecho existe una solicitud para que sea trasladada al Hospital de Nueva Imperial. Es una gran injusticia lo que han hecho en su contra”.

-¿Seguirá defendiendo a los comuneros mapuches?

“Sí, pero de forma particular. Ingresé a la Defensoría Penal Mapuche porque existía un proyecto interesante. Ahí hice mi práctica profesional y alcancé a trabajar un año. Me fui a vivir al sur para hacer investigaciones. Este año lanzamos un libro sobre derecho propio mapuche. Estaba haciendo mi doctorado en temas de derecho propio y derecho indígena. Pero, a raíz del compromiso que requiere esta causa, renuncié a mis estudios. Alcancé a cursar un magister en la Universidad de Talca y un diplomado en derecho indígena en la Universidad de Chile. Y estaba cursando un doctorado en la Universidad de Talca. El año pasado, junto al werken de la Alianza Territorial Mapuche, Mijael Carbone, denunciamos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos al Estado chileno, en Washington, respecto de la violencia contra las niñas, niños y adolescentes mapuches. Eso también me generó problemas en la Defensoría. De hecho, me cobraron una multa, a pesar que me habían dado permiso.
Cuando uno se enfrenta al poder, cuando eres capaz de denunciar en cualquier lugar lo que ocurre en La Araucanía, generas molestia. Creo que la molestia llegó, al menos, hasta el Ministerio del Interior. Me convertí en una piedra en el zapato. Y eso da cuenta que hay algo mal: tanto poder, presiones, dinero… Pero hay un mínimo ético: veo cómo viven las comunidades, cómo sufren los niños, las familias… y quedarse callado es inmoral”.

(*) Publicado en revista Punto Final Nº 860, del 16 al 29 de septiembre de 2016.

sábado, 6 de agosto de 2016

Las andanzas del Fi$cal $hileno Alberto Chifelle y su racismo


El prontuario antimapuche del fiscal Alberto Chiffelle

"En la prensa y en los propios tribunales, no se refieren solo a hechos recientes sino a una situación que desde hace un buen tiempo se verifica al sur del Bio Bio, que ahora sólo se ha hecho público y que hace referencia al nutrido prontuario antimapuche del Fiscal Alberto Chiffelle".

EL CIUDADANO

Por Martín Correa, Historiador.

El Diario Austral de Temuco, en su edición del 25 de julio de 2016, hizo pública una denuncia realizada por el ex Fiscal del Ministerio Público de la ciudad de Collipulli José Ricardo Traipe, en la que señala haber sufrido en el desempeño de su cargo “presiones indebidas para intensificar injustificadamente la persecución penal a sujetos mapuche, de comunidades conocidamente conflictivas, desarrolladas por el Fiscal Regional (s) Alberto Chiffelle”, quien le exigía “ser particularmente duro con cualquier sujeto que tuviere relación con las comunidades de Temucuicui y Wente Winkul Mapu”, además de recibir por parte del Fiscal Regional (s) Chiffelle permanente discriminación y hostigamiento, obligándolo a pedir la prisión preventiva de todo imputado mapuche, aún sin pruebas suficientes, ya que “los pacos lo tenían en la mira”.

En la práctica, lo que exigía el Fiscal Alberto Chiffelle al entonces Fiscal Traipe era perseguir y atribuir responsabilidades penales a miembros de comunidades mapuche, aún sin mérito judicial alguno, especialmente a quienes desarrollan demandas históricas de restitución territorial estigmatizadas como ‘conflictivas’, a fin de mantener a dirigentes y comuneros mapuche encarcelados por largos períodos en una ‘prisión preventiva’ extendida, innecesaria, discriminatoria y racista, ya que luego permanecer en veces hasta más de un año en la cárcel son declarados inocentes, castigo del que ninguna institución se hace cargo.

Coincidente con lo señalado, el werkén de la Comunidad Autónoma de Temucuicui, Jorge Huenchullán, denunció que fue imputado por el propio ex Fiscal Traipe “al menos en unas 15 ocasiones, por lo que en virtud de los antecedentes que develó la demanda del ex fiscal Traipe queda de manifiesto el corte racial de este estamento jurídico por el solo hecho de ser mapuche y alzar la voz ante la recuperación de tierras, acá queda demostrado que hay una obligación de condenar a mapuches por mandato. Es más, hay animosidad de perseguir, una verdadera cacería de mapuches en esta zona”.

Dos días después, el 27 de Julio de 2016, los imputados en el caso Luchsinger Mackay -que ya llevan 4 meses de prisión preventiva sin que aún se presenten pruebas contundentes, que han sido una y otra vez solicitadas por la defensa- encaran al Fiscal Chiffelle, acusándolo de “racista y mentiroso”, una vez que éste reconoció que no posee el reporte de antena de telefonía que los ubica el 4 de enero del 2013 en el domicilio de la Machi Linconao.

Sin embargo, no estamos ante una situación desconocida para las familias y comunidades mapuche, ni causó en éstas una mayor sorpresa la denuncia que se hizo contra el Fiscal Alberto Chiffelle. Lo que hizo, en cambio, fue entregar certeza a lo que hace por lo menos 15 años vienen denunciando y que aquí desarrollamos.

En el mes de Junio de 2001 la comunidad Domingo Trangol, de Victoria, ingresó a las tierras antiguas –aquellas que no les fueron reconocidas en dominio y adjudicadas a colonos por el Estado chileno- en el afán de recuperarlas, siendo desalojados violentamente, quedando detenidos cinco miembros de la comunidad, varios lesionados y un herido grave, a causa de un disparo de carabineros.

Los mapuche son demandados por el Ministerio Público, específicamente por el Fiscal Alberto Chiffelle Márquez, lo que significó que el día 6 de junio “dirigentes mapuche entregaran personalmente al señor Fiscal Nacional, una carta en que solicitaron la inhabilitación del citado Fiscal Chiffelle por su grado de parentesco con el señor Bernardo Carlos Chiffelle Heise, dueño de un fundo colindante con la comunidad indígena Domingo Trangol, predio que está actualmente en conflicto con dicha comunidad indígena y que ha sido parte de la investigación que se desarrolla por la Fiscalía”, señala el Diario Austral.

Efectivamente, don Enrique Llanca Pichilén, miembro de la comunidad Domingo Trangol Boyen Mapu, relata que antes “Todo era tierra, no había alambre, estaca, nada, y resulta que este colono que era Bernardo Chiffelle echó a los abuelitos, y como ellos no sabían hablar nada ellos no podían reclamar.”

Un mes después, el 6 de Julio de 2001, el Diario Austral de Temuco realiza un extenso reportaje y pone en conocimiento de los lectores que los presos mapuche de la comunidad de Domingo Trangol, comuna de Victoria, han decidido iniciar una huelga de hambre cuyo fin es repudiar el procesamiento judicial arbitrario de que son objeto y denunciar las irregularidades y situaciones que atentan contra el debido proceso, en los términos siguientes:

“Varios miembros de la comunidad han sido acusados y sentenciados por el fiscal, sin tener el derecho a defenderse. Otras personas han sido acusadas, sin haber participado en ningún hecho de los que se les acusa, varios de ellos se encontraban en otro lugar al momento que supuestamente ocurrieron los delitos y de igual manera fueron acusados y condenados. Al lonco y al werkén de la comunidad Domingo Trangol se les acusa de asociación ilícita y usurpación de tierra. A juicio de los imputados, los supuestos delitos son haberse organizado para reclamar lo que les pertenece y reclamar nuestras tierras usurpadas por la familia Chiffelle, Lichtenberg y la empresa Forestal Mininco”.

Un mes después, el 20 de julio de 2001, el Fiscal Alberto Chiffelle Márquez, conjuntamente con el Fiscal Rojas Rubilar, dirigió el allanamiento de la sede de la organización mapuche Consejo de Todas Las Tierras, “con el fin de encontrar antecedentes para vincular en la asociación ilícita de la causa de la comunidad Domingo Trangol a esta organización indígena”, señala el Diario Austral.

En vista de los hechos relatados, el día 26 de julio de 2001 los abogados de las familias mapuche Juan Jorge Faúndez, Roberto Celedón y Matías Coll interpusieron un requerimiento contra los fiscales del Ministerio Público en la Novena Región, Alberto Chiffelle, Francisco Rojas y Jorge Sandoval solicitan la Remoción e inhabilitación de los Fiscales “por abusos de poder, arbitrariedad y grave infracción a su deberes al deformar deliberadamente actos realizados por la comunidad mapuche Domingo Trangol en el legítimo ejercicio de garantías constitucionales, en fin de encuadrarlos en figuras típicas, agravando artificiosamente las mismas a fin de perjudicar a los imputados.”



Así, mientras el Ministerio Público investiga los presuntos delitos de usurpación, daños calificados, robo, exacción ilegal y asociación ilícita, presuntos ilícitos que habrían ocurrido el 21 de febrero de 2001 cuando, según la defensa se trató del ingreso en forma pacífica y simbólica de un grupo de 50 miembros de la comunidad Domingo Trangol a parte del fundo El Ulmo, de propiedad de Forestal Mininco.

Es decir, hace 15 años ya se denuncia al Fiscal Alberto Chiffelle por lo mismo que fue denunciado por el ex Fiscal de Collipulli Ricardo Traipe y por lo que fue encarado por los imputados de la Causa Luchsinger Mackay: “abusos de poder, arbitrariedad y grave infracción a su deberes al deformar deliberadamente actos realizados por la comunidad mapuche”.

Entre sus antecedentes judiciales destaca además su actuar en el emblemático y polémico caso Poluco Pidenco, proceso que en su momento (2004) fue duramente criticado por organizaciones y comunidades mapuche que denunciaban la ausencia del debido proceso y de garantías para los imputados mapuche. En dicho proceso, que fue encabezado por el Ministerio Público, específicamente por los fiscales Alberto Chiffelle, Sergio Moya, y el actual Fiscal Regional Cristian Paredes, se construyó un enjambre judicial en virtud del cual se acusó a un importante grupo de mapuches de participar en el “incendio terrorista” del fundo Poluco Pidenco, propiedad de Forestal Mininco y emplazado en la comuna de Ercilla.

La acusación de los Fiscales Chiffelle, Moya y Paredes planteó que el incendio del fundo Poluco Pidenco formaba parte de una “serie de hechos ilícitos que tuvieron como objetivo el atacar a un sector determinado de la población”, y que debía aplicarse la Ley Antiterrorista ya que en el ilícito actuó un número significativo de personas, en forma organizada, vulnerando el estado de derecho y con el fin de crear un clima de inseguridad, inestabilidad y temor en diversos sectores de la región. Para probar todo lo anterior la Fiscalía presentó una serie de testigos ‘protegidos’, pertenecientes a las propias comunidades de los acusados, y varios de los cuales tenían prontuario policial y/o rencillas con las familias de los acusados, según cuestionó la defensa.

Como resultado del proceso, son condenados a 10 años y un día por incendio terrorista y al pago de una millonaria indemnización Juan Huenulao, Jaime y Patricio Marileo, Patricia Troncoso, José Huenchunao y Juan Millacheo. Todos los antecedentes señalados fueron presentados ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, institución ante la cual se denunció que las víctimas fueron procesadas y condenadas aplicándoseles la ley antiterrorista, “normativa penal contraria al principio de legalidad”, que el tribunal “tomó en consideración el origen étnico de los acusados de manera injustificada y discriminatoria”, y que su actuar se insertaba en el marco de “reivindicaciones legítimas” del pueblo mapuche. Todos estos elementos que fueron acogidos y formaron parte de la sentencia del Tribunal, dictada en el año 2014, y que en su parte sustancial ordenó al Estado de Chile dejar sin efecto las condenas por terrorismo, a la vez que declaró que en el juicio en el que participó el Fiscal Chiffelle se había violado los principios jurídicos de la presunción de inocencia, la no discriminación y la igualdad ante la ley.

Concluyamos entonces con que las diversas denuncias que se han planteado en los días recientes respecto del actuar alejado del debido proceso, en la prensa y en los propios tribunales, no se refieren solo a hechos recientes sino a una situación que desde hace un buen tiempo se verifica al sur del Bio Bio, que ahora sólo se ha hecho público y que hace referencia al nutrido prontuario antimapuche del Fiscal Alberto Chiffelle.

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Piden la salida del fiscal Chiffelle

4ago16- DiarioTiempo21




La Confederación de Estudiantes de Chile denunció haber presenciado graves situaciones que han presenciado y vivido en la Región de La Araucanía, luego que el fiscal Alberto Chiffelle “ha protagonizado en reiteradas veces situaciones de represión directa al movimiento social mediante las herramientas jurídicas de las que dispone, demostrando una política legitimada por el ejecutivo para criminalizar y acallar las voces que hoy gritan contra la injusticia, dirigidas desde el Ministerio del Interior”.

En una declaración pública señalaron que el historial profesional del fiscal devela diversas causas “en contra de dirigentes estudiantiles, a los cuales, por ejercer de forma lícita su derecho a manifestarse en contra los grandes empresarios en el Encuentro Nacional de Empresarios de la Araucanía” (Enela, 2015), donde se les estaría culpando de maltrato a Carabineros con lesiones graves, pidiendo a los tribunales tres años de presidio a cada uno de ellos, “a pesar de no presentar pruebas contundentes a un año de sucedido el incidente”.

También señalaron que Chiffelle ha generado una abierta “cacería contra el Pueblo Mapuche en el marco de conflictos territoriales, mal utilizando el derecho penal y contra el debido proceso, manipulando el caso Luchsinger Mackay para otros fines”.

Por ello, exigieron la inmediata salida de su cargo, dado el actuar negligente y racista con el cual ha ejercido su profesión, faltando a la ética y atropellando plenamente derechos constitucionales como la libertad de expresión y diversos incisos contemplados en el convenio 169 de la OIT como la igualdad de derechos y oportunidades, y el respeto a la identidad social y cultural sin discriminación y menoscabo”.

Caso Luchsinger-Mackay

Desde octubre del 2015 que la Fiscalía contaba con la confesión de uno de los presuntos responsables por el crimen del matrimonio Luchsinger-Mackay, sin embargo, un llamativo giro tuvo la declaración del testigo clave del Ministerio Público.

Cristián Paredes, fiscal de La Araucanía, habló en radio ADN sobre el vuelco en la investigación del caso y señaló que “en este caso, desde el primer momento quedó en evidencia que no actúo una persona sola”, por lo que “la fiscalía no se conformó en ningún momento con eso, en todo momento investigamos la participación de otro u otros sujetos”.

En la audiencia de formalización José Peralino Huinca negó tener participación en el atentado y dijo que sus dichos previos eran una mentira.

Pero en su nueva declaración Peralino dijo que por miedo y la presión policial dio un relato sobre el atentado, alegando inocencia y que sentía temor por su familia. “Después entró el fiscal Chiffelle presente y me dijo Peralino firma aquí. No vi bien porque yo estaba tiritando nervioso de miedo. Igual el Vilches me estaba presionando, su jefe me estaba presionando”, finalizó.

Un fundo en disputa

Según la edición del 25 de julio de 2016 de El Diario Austral, el ex fiscal del Ministerio Público de la ciudad de Collipulli José Ricardo Traipe, denunció haber sufrido en el desempeño de su cargo “presiones indebidas para intensificar injustificadamente la persecución penal a sujetos mapuche, de comunidades conocidamente conflictivas, desarrolladas por el Fiscal Regional (s) Alberto Chiffelle”.

Según Traipe, Chiffelle le exigía “ser particularmente duro con cualquier sujeto que tuviere relación con las comunidades de Temucuicui y Wente Winkul Mapu”, además de recibir por parte del Fiscal Regional (s) Chiffelle permanente discriminación y hostigamiento, obligándolo a pedir la prisión preventiva de todo imputado mapuche, aún sin pruebas suficientes, ya que “los pacos lo tenían en la mira”.

Comunidad Domingo Trangol

Sin embargo, registros señalan que la historia de los desencuentros del fiscal jefe de Temuco con algunas comunidades, es historia antigua y se remonta al mes de junio de 2001 cuando la comunidad Domingo Trangol, de Victoria, ingresó a las tierras antiguas –aquellas que no les fueron reconocidas en dominio y adjudicadas a colonos por el Estado chileno- en el afán de recuperarlas, siendo desalojados violentamente. En el hecho fueron detenidos cinco miembros de la comunidad, varios lesionados y un herido grave, a causa de un disparo de carabineros.

Los mapuche son demandados por el Ministerio Público, específicamente por el Fiscal Alberto Chiffelle Márquez, lo que significó que el día 6 de junio “dirigentes mapuche entregaran personalmente al señor Fiscal Nacional, una carta en que solicitaron la inhabilitación del citado Fiscal Chiffelle por su grado de parentesco con el señor Bernardo Carlos Chiffelle Heise, dueño de un fundo colindante con la comunidad indígena Domingo Trangol, predio que está actualmente en conflicto con dicha comunidad indígena y que ha sido parte de la investigación que se desarrolla por la Fiscalía”, señala el Diario Austral de esa fecha.

Efectivamente, don Enrique Llanca Pichilén, miembro de la comunidad Domingo Trangol Boyen Mapu, relata que antes “Todo era tierra, no había alambre, estaca, nada, y resulta que este colono que era Bernardo Chiffelle echó a los abuelitos, y como ellos no sabían hablar nada ellos no podían reclamar”.
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MAPUCHES ACUDEN ANTE FISCAL NACIONAL CHILENO A EXIGIR SALIDA DE FISCAL CHIFFELLE DEL CASO LUCHSINGER-MAKAY

http://alianzaterritorialmapuche.blogspot.cl/2016/08/mapuches-acuden-ante-fiscal-nacional.html
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Piden sacar de la investigación por el caso Luchsinger al fiscal Alberto Chiffelle

26.07.2016 -soychile


Presentación fue realizada por los abogados de los 11 comuneros detenidos por el caso y se origina en la demanda presentada por el ex fiscal de Collipulli, José Traipe, quien acusó que Chiffelle lo habría presionado para actuar con dureza contra los detenidos de origen mapuche.


El fiscal jefe de Temuco, Alberto Chiffelle. (C. Valverde)
Dos abogados del Centro de Investigación Sir (Cidsur) y que representan a los 11 imputados por el ataque a la familia Luchsinger Mackay en enero de 2013, solicitaron la inhabilitación del fiscal jefe de Temuco, Alberto Chiffelle, quien fue acusado por el ex fiscal de Collipulli, José Traipe, de obligarlo a perseguir con dureza a los comuneros mapuche.

La presentación fue realizada por los abogados Karina Riquelme y Sebastián Saavedra y tiene como objetivo inhabilitar a Chiffelle en la investigación contra los 11 comuneros por el caso Luchsinger tras los dichos del ex fiscal Traipe.

El ex persecutor, demandó al Ministerio Público acusando discriminación y hostigamiento de parte de Alberto Chiffelle. Según José Ricardo Traipe Sepúlveda, sufrió “presiones indebidas para intensificar injustificadamente la persecución penal a sujetos de la etnia mapuche, de comunidades conocidamente conflictivas, desarrolladas por el fiscal regional -subrogante en ese entonces- Alberto Chiffelle". Según el ex abogado, Chiffelle en dos oportunidades al menos le habría solicitado aplicar medidas cautelares de prisión preventiva en contra de comuneros que a su juicio, no contaban con requisitos claros para ser vinculados a un delito. Inclusive le habría dicho que no siguiera "ayudando a sus peñis pues los pacos lo tenían en la mira".

Según dijo el abogado Sebastián Saavedra a Radio Bío Bío Temuco, lo denunciado por el exfiscal Traipe dejaría de manifiesto la falta de objetividad del persecutor Alberto Chifelle. Agregó que en la audiencia de apercibimiento de cierre para la causa, programada para este miércoles 27 de julio, promoverán incidentes relacionados con esta petición, a lo que sumarán sus reclamos por que pese a las reiteradas solicitudes la Fiscalía no les ha entregado todas las copias de la investigación

Publicado por: José Sanhueza