martes, 13 de agosto de 2019

Libro: Chem Ka Rakiduam: Pensamiento y acción de la CAM/ La guerra que la nación mapuche no buscó.


Héctor Llaitul: “Siempre hemos estado en guerra”

The Clinic 13 Agosto, 2019 - Fotos: Emilia Rothen

“Siempre hemos estado en guerra, desde el momento de ocupación de la Araucanía que fue un acto de guerra (…) el tratamiento que ha tenido el pueblo mapuche siempre ha sido de ocupación militar por lo tanto lo que exige el pueblo nación mapuche es su derecho a la rebelión”, aseguró el vocero y líder de la Coordinadora Arauco Malleco en el programa “Stock Disponible” de Vía X.




En una nueva edición de Stock Disponible, el vocero y líder de la Coordinadora Arauco Malleco, Héctor Llaitul, conversó junto a Freddy Stock sobre su reciente libro “Chem ka Rakiduam: Pensamiento y acción de la CAM”; los últimos detalles del “Caso Huracán” y la visión política del pueblo mapuche.

A continuación te mostramos algunos temas importantes que abordó y sus respuestas:

“SIEMPRE HEMOS ESTADO EN GUERRA”

“Hace rato (el Estado chileno declaró la guerra). Siempre hemos estado en guerra, desde el momento de ocupación de la Araucanía que fue un acto de guerra (…) el tratamiento que ha tenido el pueblo mapuche siempre ha sido de ocupación militar por lo tanto lo que exige el pueblo nación mapuche es su derecho a la rebelión”.

VIDEO: https://www.youtube.com/watch?time_continue=8&v=00fH86vVmek

CASO HURACÁN

“Más allá de los involucramientos de los agentes del Estado, a través de un montaje, que actuaron a rienda suelta, de hecho ahora hay informes de inteligencia que se están conociendo, que tienen que ver con la utilización de agentes encubiertos y otros métodos de tipo investigativos, que nunca tuvieron control, que fueron supuestamente desarrollados al amparo de la ley de inteligencia que tampoco tiene un control de tipo judicial o político por parte del Estado”.

“MICHELLE BACHELET TUVO UNA EXPERIENCIA NEFASTA CON EL PUEBLO MAPUCHE”

“Para nosotros es un fuerte contrasentido porque ella tiene una experiencia nefasta con nuestro pueblo nación mapuche, en su Gobierno fue asesinado Matías Catrileo, ella todas las oportunidades que pudo se aplicó la ley antiterrorista donde los estándares de prueba fueron a través de testigos protegidos, algo que está en cuestión y ha sido duramente sancionado por organismos internacionales que velan por el debido proceso, por lo tanto no nos da ningún tipo de garantías que ella esté en el poder en materia de Derechos Humanos en la ONU”.

“DENUNCIÉ AL FISCAL MOYA PORQUE ME DETUVO DE FORMA MILITAR Y TENÍA UN SÉQUITO DE INFORMANTES PAGADOS”

“Hay herramientas que sobrepasan la legalidad, nos piden a los mapuche sujetarnos a la legalidad del Estado de derecho en circunstancias donde no es el Estado el que respeta la legalidad. Estamos hablando de un tipo de farwest en la Araucanía, fiscales armados con prerrogativas. Yo denuncié al fiscal Moya no solamente porque me detuvo de forma militar, sino porque tenía un séquito de informantes pagados ¿Con qué recursos? La ley de inteligencia financió esto que se está filtrando y denunciando de parte de Ciper Chile, en donde hay agentes que funcionan y trabajan fuera de la legalidad porque si hoy día hay una suerte de volador de luces, es la ley antiterrorista”. 

“O seguimos viviendo de rodillas o dejamos que nos maten a la hora de las reivindicaciones porque no tenemos derecho de defendernos o a la rebelión como pueblo”.

“El “caso huracán” es emblemático en el sentido de graficar cuál es la posición del Estado en su conjunto, aquí hay un involucramiento del Estado totalmente, porque está la clase política, está el Gobierno de la Señora Bachelet con la figura de Mahmud Aleuy, siendo responsables políticos, la cara visible de un plan nefasto y siniestro como el “plan huracán”, en donde se da la autorización a través de un General. A nuestro juicio (el caso huracán lo crearon) la clase política con los servicios de inteligencia”.

“Una de las filtraciones de Ciper Chile, indica que el responsable directo de un agente encubierto es el Capitán Oses (…) hoy día se les dice ala opinión pública que se está legislando ante esta figura del agente encubierto, en circunstancias que siempre ha habido agentes y que a nosotros no nos da ninguna garantía de que haya debido proceso.

“EL ASESINATO DE CATRILLANCA FUE UN ASESINATO POLÍTICO Y COBARDE”

“El asesinato de Camilo Catrillanca fue un asesinato político, fue mandatado por las autoridades políticas por lo tanto hay mandos que están comprometidos, está el caso del intendente en su momento donde prácticamente lo justificó (…) Camilo estaba identificado por los organismos de inteligencia y ellos sabían perfectamente dónde se estaban metiendo y contra quienes estaban disparando. Fue un asesinato político y cobarde, por la espalda y acompañado de un menor”. Para nosotros las sanciones deben ser ejemplificadoras”.

“CUANDO LLEGÓ PIÑERA CON EL COMANDO JUNGLA FUE UNA DECLARACIÓN DE GUERRA PARA EL MOVIMIENTO MAPUCHE”

“Cuando llegó Piñera a asumir el mandato, una de sus apariciones fue precisamente con el comando jungla. Fue prácticamente una declaración de guerra para el movimiento que lucha por las tierras, para los que luchan por la reivindicaciones políticas y territoriales, una declaración de guerra al pueblo mapuche en general, a nuestro pueblo.

“CHEM KA RAKIDUAM: PENSAMIENTO Y ACCIÓN DE LA CAM”: LOS INÉDITOS RELATOS DE LOS WEICHAFES


Llaitul además reveló los orígenes desconocidos de la Coordinara Arauco Malleco y la acción inicial de la CAM en el año 1997: “La acción de Lumaco parte con un evento muy puntual y la intervención de la comunicación radial (…) hubo una interceptación de radio, luego de la toma de un predio y hubo una intercepción de un diálogo muy fuerte. Un diálogo lleno de racismo de los funcionarios trabajadores de la forestal con carabineros, donde carabineros autoriza a atropellar mapuche si los encontraba en el camino o predio en cuestión, bueno con los epítetos y calificativos correspondientes como indios de mierda y otros tratos racistas que se conocen y groserías. Eso enervó mucho a la gente que estaba escuchando y eso gatilló en definitiva una forma de accionar distinta a la que se estaba desarrollando, que era más de tipo de masas y más abierta y derechamente tomaron la forma de actuar de forma más directa y con esta acción incendiaria que se conoce”.

Sobre su reciente libro “Chem ka Rakiduam: Pensamiento y acción de la CAM” Llaitul afirmó que “en el texto hay relatos de distintos ORT (Órganos de Resistencia Territorial) que a través del tiempo se han convertido en un actor en este conflicto con el Estado y ellos quisieron sacar la voz. Se les dio la posibilidad en este texto porque representan una forma de lucha legítima, a nuestro juicio, respecto a cómo acumular la fuerza necesaria para la recuperación de estos derechos políticos y territoriales de los que nosotros somos parte como movimiento. Es un hecho inédito, relatos que nunca antes se habían hecho y tienen la legitimidad de que fueron autorizados por sus autoridades tradicionales, por la organización (CAM) en la necesidad de poder graficar de forma más íntegra y transparente cómo se desarrolla el conflicto entre el Estado y nuestro pueblo”.

“Ellos (los weichafes) no están entregando una versión de lo que es la lucha armada, ellos están entregando relatos de acciones directas que tienen que ver con estas acciones de sabotaje, que son principalmente en contra de maquinarias, en contra de insumos y de todo lo que significa en concreto la actividad de las forestales (…) Puede haber habido acciones aisladas que pueden haber tenido costos con la otra parte, pero esas no son graficadas en este texto, porque no tiene que ver con la línea de la CAM y sus ORT.

“Cuál es nuestra motivación, es graficar a weichafes y grupos organizados con esta capacidad de defensa y resistencia, sino también de todo lo que significa este control territorial, el pensamiento y la defensa de la cultura, o sea hay un abanico muy grande de lo que es la cultura mapuche, pero la respuesta del Estado ha sido de tipo militar, no ha sido política. 

La solución debería ser política, todo el mundo así lo plantea, pero en los hechos no es así y tenemos casos como el “caso huracán”; el asesinato de Camilo Catrillanca; los allanamientos; la prisión y persecución política; la imposición de la ley antiterrorista que son prácticamente declaraciones de guerra. Es decir se instala un escenario bélico en contra del movimiento mapuche”.
https://www.theclinic.cl/2019/08/13/hector-llaitul-siempre-hemos-estado-en-guerra/
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CAM relata su pensamiento y acción con libro que incluye testimonios de su lucha territorial

En conversación con Diario y Radio Universidad de Chile, el líder de la Coordinadora Arauco Malleco, Héctor Llaitul, explicó por qué después de 21 años decidieron publicar sus testimonios y dar a conocer su ideología en el libro "Chem Ka Rakiduam".

Tomás González F.- Lunes 12 de agosto 2019 9:00 hrs. 


“En la actualidad, el proceso emancipatorio del movimiento mapuche autonomista, revolucionario y anticapitalista goza de buena salud. Se torna fundamental, por tanto, profundizar en su debate con el fin de avanzar reflexivamente en el proceso de liberación nacional mapuche”.

El anterior es un extracto del prólogo del libro “Chem Ka Rakiduam”, en el que la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) da cuenta de su pensamiento y acción en los últimos 20 años de conflicto entre el Estado de Chile y el pueblo mapuche. El texto recopila una serie de documentos internos que plasman la ideología de un proyecto político autonomista, de profundo carácter estratégico y por sobre todo, anti capitalista, acompañados de vívidos testimonios de acciones insurreccionales de control territorial, relatadas por sus propios protagonistas.


En el libro se muestran testimonios de las acciones que desarrollan los Órganos de Resistencia Territorial de la Coordinadora Arauco Malleco en las zonas de conflicto.
Horas antes de su lanzamiento en la librería de Le Monde Diplomatique, el líder de la Coordinadora Arauco Malleco, Héctor Llaitul, conversó con Diario y Radio Universidad de Chile y dio cuenta del propósito primordial de la publicación.

“La idea del libro es dar cuenta, a través de la voz autorizada de sus propios protagonistas, tanto lo que respecta al pensamiento liberador que surge desde nuestra gente, no desde la academia ni de la clase política que habla del conflicto, sino de sus verdaderos protagonistas. Y a la vez también reflejar lo que nuestra gente puede entender como la re significación de la causa mapuche, en la lucha concreta“, afirmó el dirigente mapuche.


El vocero y líder de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), Héctor Llaitul, señaló que el objetivo del libro es abrir el debate y promover la lucha por la liberación del pueblo mapuche.

Para Llaitul, la CAM no puede entenderse sin entender su acción de control territorial. Y es por eso que, para él, los relatos de los llamados Órganos de Resistencia Territorial (ORT) toman vital importancia. En ese sentido, el vocero de la agrupación sostuvo que éstos han sido fundamentales en la evolución de esta disputa.

“Había que dar cuenta de las experiencias de control territorial, que son el baluarte y la plataforma necesaria con la que nosotros confrontamos al Estado. Si hay que entender a la CAM, hay que entenderla en el control territorial. Pero quedaba una pata coja en este sentido, de no poder hablar de lo que son los ORT”, sostuvo sobre los Órganos de Resistencia Territorial. “Éstos ciertamente se han transformado en actores fundamentales en lo que es el desarrollo de este conflicto”, añadió.

“Han surgido a raíz de una necesidad muy concreta, que tiene que ver con cómo el Estado ha ido asumiendo con el tiempo políticas respecto de esta agudización de contradicciones con el modelo, con su formato colonial y centralizante que tiene el Estado, la instalación de un escenario de guerra y de militarización, en donde la acción directa se transformó en un elemento necesario. No solamente para nuestra organización, sino que para otras que la utilizan como forma de lucha, y se han instalado y legitimado en el movimiento mapuche en general“, aseguró Llaitul.


En el libro “Chem Ka Rakiduam”, la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) da cuenta de su pensamiento y acción en los últimos 20 años de conflicto entre el Estado de Chile y el pueblo mapuche.

En esa línea, el líder de la Coordinadora Arauco Malleco señaló que sería una inconsecuencia no asumir la existencia de formas insurreccionales de lucha y la participación de diversos grupos en las mismas, pero que, sin embargo, éstas se fundamentan en la arremetida del empresariado contra su pueblo. “Acciones de resistencia hay permanentemente y ya por dos décadas. Decir que no se hacen o no se desarrollan es una falta de tino político e histórico, y pensamos que hay que asumirlo con la altura de miras que corresponde“, admitió.

“Estas acciones son desarrolladas en contra del enemigo histórico y claramente definido, que es el empresariado que constantemente arremete contra nuestro pueblo a través de sus políticas de ocupación por desposesión, a través de su industria depredatoria, forestal, hidroeléctrica, minera, y frente a eso no quedan mecanismos legales ni institucionales con los que se pueda apelar”, argumentó Llaitul. “No existe más que la utilización de la autodefensa y la resistencia“, agregó.

En su prólogo, la CAM transparenta su objetivo principal del libro: “Difundir ampliamente las ideas de la Coordinadora Arauco Malleco en diversos sectores mapuche que hoy caminan hacia la liberación, como en los espacios militantes y populares de la sociedad en general”.

El libro “Chem Ka Rakiduam” está disponible para su venta en la librería de Le Monde Diplomatique, ubicada en San Antonio 434, Santiago.

https://radio.uchile.cl/2019/08/12/cam-relata-su-pensamiento-y-accion-con-libro-que-incluye-testimonios-de-su-lucha-territorial/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+radiouchile+%28Diario+y+Radio+UChile%29&fbclid=IwAR2qJUIpZzcjFmUv0HawoacG4R_tvVOFqHb3glHZsfQvCVXzUDAzfsFhnJU

Foto: Ejercito mapuche

viernes, 9 de agosto de 2019

Operación Tarzán: Así se infiltran los agentes encubiertos winka en territorios mapuche


DETALLES DE LA HASTA AHORA DESCONOCIDA “OPERACIÓN TARZÁN”

Informes reservados de Carabineros: así se infiltran los agentes encubiertos en la zona mapuche


08.08.2019- Por Nicolás Sepúlveda

TEMAS:
Índice
INICIO
LOS AGENTES ENCUBIERTOS
EL AGENTE “PABLO DIAZ”
¿QUIÉN CONTROLA A LOS AGENTES?
LOS INFORMES DE "PABLO DIAZ"
AGENTES EN TIERRA DE NADIE




ESPECIAL

Operación Huracán Leer Especial



CIPER accedió a siete informes de Carabineros que describen cómo operan los agentes encubiertos en la zona del conflicto mapuche. Lo hacen sin permiso judicial, ya que la Ley de Inteligencia los autoriza. Financiados con fondos reservados, bajo identidades falsas y biografías inventadas por sus superiores, consiguen entrar en la intimidad de las comunidades. Su trabajo no es supervisado por ninguna autoridad civil y desde 2004 –cuando se promulgó la Ley de Inteligencia– funcionan bajo sus propios criterios. La “ley corta antiterrorista” que se tramita en el Congreso tampoco regulará su accionar.


* CIPER modificó los nombres e iniciales del agente policial y de los mapuche que infiltró para resguardar la seguridad de los principales protagonistas de esta historia. Por la misma razón, se mantuvo bajo reserva la comunidad involucrada.

Rayén tenía 22 años cuando comenzó a recibir mensajes de Pablo en su cuenta de Facebook. Él le hablaba de cosas triviales y de su amor por la naturaleza. Le contó que tenía 26 años, que era deportista, que había estudiado hotelería y turismo en el Inacap y que trabajaba en unas termas en la zona cordillerana de La Araucanía. Ella le dijo que vivía en una comunidad mapuche y que la lucha por la recuperación territorial era algo que la comprometía. Pablo le dijo que apoyaba esa causa. Hubo afinidad. Él le propuso un encuentro y ella aceptó. Así se concretó la primera cita.

Pablo no se llamaba Pablo, ni había estudiado hotelería y turismo, tampoco tenía 26 años. No apoyaba la causa mapuche, ni tampoco trabajaba en unas termas. No vivía donde decía que vivía y su familia no era de Santiago. Rayén tampoco estaba enterada de que mientras caminaba con su nuevo amigo –cuando se juntaron por primera vez en enero de 2013-, eran seguidos y fotografiados por tres carabineros vestidos de civil.

Todo era una puesta en escena. Pablo en realidad era R.T.R., de 24 años, nacido en La Unión (Los Ríos) y había sido trasladado al sur unos meses antes, desde Santiago, como parte de las labores que cumplía como cabo segundo de Carabineros.

La información real sobre la identidad de Pablo y sus actividades de inteligencia policial quedaron registradas en siete informes reservados de Carabineros. CIPER tuvo acceso a esos documentos y también a información clasificada sobre otra funcionaria policial que fue reclutada y preparada para infiltrarse en comunidades indígenas de la Región de la Araucanía.

Los agentes policiales encubiertos han operado desde hace años, y siguen haciéndolo, en la zona del conflicto mapuche. Fuentes policiales y de gobierno lo confirmaron a CIPER y reconocieron, también, que la autoridad civil no tiene control alguno sobre estas operaciones.

LOS AGENTES ENCUBIERTOS


El miércoles recién pasado (7 de agosto) el Senado aprobó la idea de legislar la “ley corta antiterrorista” enviada por el gobierno. 

De ser aprobada, podría facultar a la Fiscalía para utilizar técnicas investigativas especiales, como interceptaciones telefónicas, informantes y agentes encubiertos en la investigación de delitos terroristas. 

Lo que muy poca gente sabe es que las policías y las Fuerzas Armadas ya están facultadas, por la Ley de Inteligencia, para usar agentes encubiertos que se financian con gastos reservados. Y lo hacen. 

Lo que se quiere aprobar ahora es que los datos que consigan agentes infiltrados puedan ser usados por la Fiscalía como pruebas en un juicio, lo que hasta hoy no se permite.

Los senadores que se opusieron a iniciar la discusión del proyecto argumentan que es peligroso darle más atribuciones a instituciones que en el pasado no han asegurado el debido proceso en sus investigaciones. 

Como ejemplo han citado el montaje de la “Operación Huracán”. 

Quienes aprobaron la idea de legislar estiman que el Ministerio Público, para perseguir de manera eficiente los delitos terroristas, debe contar con agentes encubiertos, además de informantes.



Foto: Andrés Chadwick, ministro del Interior, quien ha liderado la ofensiva del gobierno en el Congreso por la ley corta antiterrorista.

Más allá de si la ley en discusión se aprueba o no en el Congreso, hay algo que su promulgación no va a modificar: la utilización de agentes encubiertos, sin autorización judicial, hoy no está bajo el control de autoridades civiles. Justamente, uno de los reclamos de la oposición ha sido que se debe tramitar una “ley larga antiterrorista” que reforme el sistema y establezca mecanismos de control que evite abusos por parte de las policías y Fuerzas Armadas.

EL AGENTE “PABLO DIAZ”

Cuando el cabo segundo de Carabineros R.T.R. conoció en persona a Rayén, ya tenía perfectamente memorizada la historia ficticia que la inteligencia policial había creado para él. 
Esa historia está contenida en el primer informe reservado de la “Operación Tarzán”, como se denominó el plan de inteligencia que tuvo como protagonista al agente R.T.R. bajo la “chapa” de “Pablo Diaz”.

La H.F. (historia ficticia) contenida en ese primer informe, que CIPER pudo revisar, bautizó a R.T.R. como “Pablo Diaz Fernández” y le atribuyó la siguiente biografía: 
nacido un 16 de septiembre de 1986 en Santiago, hijo único de Yessica y Héctor, egresado de 4° medio en 2005 del Instituto Nacional, ingresó a estudiar hotelería y turismo en la sede del Inacap de Macul hasta 2011, para luego complementar sus estudios con la carrera técnica de ‘traductor intérprete’. 

En 2012 había comenzado su práctica profesional en unas termas de la Región de La Araucanía, lugar donde se quedó trabajando al término de sus estudios. Allí era asesor turístico, además de captador de clientes. Tenía contrato indefinido. Trabajaba cuatro días seguidos en las termas y luego tenía tres libres. Era soltero, no tenía hijos, tampoco contacto con otros familiares, solo con sus padres.

“Mantiene un gran aprecio y respeto por la causa mapuche, donde se le ha visto en varias ocasiones afuera de los tribunales de garantía apoyando a estos comuneros, como también se le ha visto con Rayén”, señala el informe madre de la “Operación Tarzán”, cuya fecha de inicio consignada en el mismo documento fue el 29 de enero de 2013.



Foto: Primera página del plan de operaciones que infiltró a un agente encubierto de Carabineros en la zona mapuche.

En ese informe están contenidos los objetivos de la operación:

“A través de las redes sociales de internet tomar contacto con comuneros pertenecientes a comunidades radicales (…) además de colaboradores y simpatizantes de la causa mapuche, en especial del sexo femenino, con el fin de concretar lazos afectivos”.

Luego de creados esos lazos el agente debía lograr “lazos de confianza” con los comuneros, “efectuando visitas a las comunidades, participación en marchas afines a la causa, ceremonias religiosas de la etnia, visitas a los denominados presos políticos mapuche”, y cualquier otra acción que no pusiera en riesgo su vida ni transgrediera “la normativa vigente”.

Luego de haber concretado la infiltración debía recoger información sobre acciones futuras de las comunidades y antecedentes de acciones pasadas. Otro objetivo era identificar a no mapuche que participaran en las comunidades: anarquistas, extranjeros y ex subversivos.

El jefe de la operación fue el entonces teniente coronel Rodrigo Sotomayor Casanova, quien al menos hasta 2018 seguía activo (el año pasado figuraba como responsable de los contratos de la Prefectura de Fuerzas Especiales de La Araucanía). El oficial analista de la operación era el capitán Cristián Vargas y el oficial de caso era el capitán Leonardo Osses (actualmente imputado y cumpliendo medidas cautelares por el montaje de la “Operación Huracán”).

El agente estaba apoyado además por otros tres suboficiales, quienes lo acompañaban y fotografiaban en sus actividades con los comuneros.

R.T.R. contaba con un celular que funcionaba con dos chips, se movilizaba en locomoción colectiva o en un automóvil facilitado por Carabineros. El personal de apoyo se trasladaba en un “vehículo comando de esta unidad especializada”, se lee en el informe. El documento agrega un dato que podría haber involucrado al Ministerio Público o a los tribunales, a pesar de que la actividad del agente no puede ser utilizada como prueba en la persecución penal de los delitos que eventualmente detecte:

“Se requiere para hacer más creíble y confiable la Historia Ficticia, solicitar a través del Ministerio Público o un Ministro de los Tribunales de Alzada, una nueva identidad para el agente”.



Foto: El entonces capitán de Carabineros, Leonardo Osses, quien era el “oficial de caso” de la “Operación Tarzán”.

Respecto de las necesidades logísticas de la operación, el documento agrega que se hacía necesario “arrendar una residencia (departamento pequeño o pieza)” para que funcionara como domicilio del agente.

Según el mismo informe policial, firmado por el teniente coronel Rodrigo Sotomayor, al menos tres de los objetivos del plan ya estaban cumplidos:

El agente logró establecer una relación con Rayén.

El agente ha participado en acciones concretas pro causa mapuche, dándose a conocer como un simpatizante, generando algunos lazos de confianza con comuneros.
Ha obtenido información respecto de las actividades que las comunidades desarrollan.

El documento que oficializa el plan de operaciones finaliza con un anexo de fotografías donde se ve al agente paseando junto a Rayén y también participando en actividades de la causa mapuche. Pablo Diaz ya era un infiltrado (revise aquí ese documento, los datos sensibles han sido tarjados).

¿QUIÉN CONTROLA A LOS AGENTES?


El artículo 31 de la Ley de Inteligencia faculta a los jefes de los organismos de inteligencia militares y policiales para ocupar agentes encubiertos. 

El artículo 23 especifica el objetivo de esa infiltración: 

“Dichos procedimientos estarán limitados exclusivamente a actividades de inteligencia y contrainteligencia que tengan por objetivo resguardar la seguridad nacional y proteger a Chile y su pueblo de las amenazas del terrorismo, el crimen organizado y el narcotráfico”.

La misma ley señala que el control interno de los organismos de inteligencia estará a cargo de los jefes de inteligencia de cada policía, y el control externo recaerá en la Contraloría, la Cámara de Diputados y los Tribunales de Justicia. 

Sin embargo, nada se especifica en la ley sobre cómo podrán ejercer el contralor, los diputados y los jueces, ese control externo sobre la actividad de los agentes encubiertos. CIPER no encontró antecedentes que indiquen que autoridades civiles están al tanto de la labor de estos agentes ni de cómo se financian sus operaciones.

El diputado Gabriel Silber (DC), quien integra la comisión del Congreso encargada del “control del sistema de inteligencia del Estado”, aseguró a CIPER:

 “Nosotros tenemos un control genérico respecto de las labores de inteligencia que realizan nuestras distintas agencias, pero no sobre operativos específicos, como sí ocurre en otros países, como España o Alemania”.



Foto: Funcionario de Carabineros durante el allanamiento a una comunidad en la zona mapuche.

Desde La Moneda señalaron a CIPER que se está tramitando un proyecto en el Senado que aumenta la fiscalización sobre las actividades de los aparatos de inteligencia, y que entregaría mayores facultades al Congreso y en particular a la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI), para que esta última efectivamente coordine y supervise las operaciones de las unidades de las policías y Fuerzas Armadas especializadas en esta materia.

Pero desde 2004, cuando se promulgó la actual Ley de Inteligencia, no ha habido control efectivo.

LOS INFORMES DE "PABLO DIAZ"


CIPER accedió a otros seis informes enviados por el agente R.T.R. a “Oso”, que era la “chapa” que utilizaba en Carabineros el capitán Leonardo Osses Sandoval. 

El primero está fechado el 29 de enero de 2013 y allí el agente encubierto le informa a su superior que concretó una cita con Rayén. También consigna que la joven le fue contando sobre la situación de su comunidad y sobre redes que ayudan a salir del país a prófugos de la justicia.

En esos informes hay muchos más detalles de la información entregada por el agente, pero CIPER los mantendrá en reserva para resguardar la integridad del policía infiltrado y de Rayén, así como del entorno de la joven y de su comunidad (revise aquí el informe Nº 1).

El segundo informe que llegó al capitán Osses da cuenta de otro encuentro entre Pablo y Rayén y está acompañado de un set fotográfico (reviselo aquí).

El tercer informe está fechado el 12 de febrero de 2013 y allí el agente informa sobre una marcha a la que asistió en apoyo a un grupo de presos mapuche. 

El documento indica las identidades de quienes participaron en la manifestación, sus vínculos familiares y sociales. 

En el informe se detallan identidades, direcciones y números telefónicos de personas de Santiago que viajaron a apoyar la protesta de los comuneros. 

Este es parte del relato:

“Una vez finalizado el operativo policial, trasladaron a los comuneros a la ciudad de ****, este agente con las técnicas de la especialidad logra subirse al vehículo de ***** *****, quien en su interior llevaba a *** ***** **** y a dos mujeres mapuches, las cuales son familiares de los imputados que trasladaba el bus de Fuerzas Especiales (…). Una vez que los buses llegan a la cuidad de ****, se trasladaron al hospital ********, con el fin de constatar lesiones”.


Poco a poco el agente se ganaba la confianza de los comuneros.

“A las 17:00 horas aproximadamente el oficial de guardia anuncia que todos los imputados pasan a control de detención, al escuchar esta noticia y que el fiscal a cargo era **** ******, la respuesta de los comuneros fue inmediata, ofuscándose e insultando al fiscal de forma agresiva, después de este momento, este agente se retira del lugar, volviendo una hora más tarde con el fin de visitar a la totalidad de los detenidos en especial a ***** ****. 

Al momento de la visita este agente llega con alimentos para que puedan ser consumidos por los detenidos, provocando una gran satisfacción hacia ellos, ya que quedó de manifiesto el gran interés por parte del suscrito hacia ellos”.



Foto: El agente “Pablo Diaz” participando de una manifestación junto a comuneros mapuche.

La indagatoria de CIPER determinó que ese día el agente vestía jeans azules desgastados, una polera sin mangas que dejaba ver un tatuaje en su brazo, zapatillas anchas y un gorro de lana. En su informe, consignó que logró obtener los números telefónicos de cuatro personas que dirigían la manifestación e incluyó un análisis de los roles que cumplía cada uno de ellas. 

Se refirió también a la participación de un niño de 13 años: “Será un futuro “Machi” y subversivo de la familia **** ****, ya que mantiene bien arraigado sus principios con la causa mapuche” (vea aquí el informe N° 3).

Un día después, volvió a los tribunales para apoyar a los comuneros detenidos. 

Eso está relatado en su cuarto informe enviado a Leonardo Osses. 

Aquí sufrió su primer sobresalto:

“También llega ***** *** con sus acompañantes, estos una vez en el lugar, se acercan donde este agente haciendo preguntas más directas sobre las comunidades, si mantenía información sobre la C.A.M. si alguna vez había ingresado a alguna comunidad, y sobre la vida personal de este agente. A lo cual se respondió conforme a la H.F. (historia ficticia) y conforme al resto solo se respondió que no mantenía ningún tipo de información sobre lo preguntado” (vea aquí el informe Nº 4).

El informe N° 5 relata que las comunidades van a realizar una marcha en la Ruta 5 y ha escuchado que uno de los manifestantes tiene “miguelitos” (vealo aquí).

El último informe relata que nuevamente participó en una manifestación pacífica y que acompañó a Rayén a realizar trámites a una municipalidad (lea el informe Nº 6).

AGENTES EN TIERRA DE NADIE


Según una versión aportada por fuentes policiales, R.T.R. pidió su baja de Carabineros. Esa versión no pudo ser chequeada por CIPER. Lo que sí pudimos corroborar es que en los años posteriores estudió en una universidad de Temuco, y que hoy vive en otra región donde abrió un negocio con su identidad real.

Fuentes de Carabineros señalaron a CIPER que después del descalabro provocado por el montaje de la “Operación Huracán” siguen utilizando agentes encubiertos, pero solo para recopilar información. 

Si en esa labor se enteran de la comisión de algún delito deben traspasar los datos a alguna unidad especializada, como el OS 7 o el OS 9, desde donde se alertará de inmediato a la Fiscalía. 

Las mismas fuentes señalaron que los agentes encubiertos de Carabineros son financiados con gastos reservados.

El senador Francisco Huenchumilla (DC), quien votó en contra de la “ley corta antiterrorista”, señaló a CIPER que “los controles a los servicios de inteligencia no funcionan mucho porque tenemos una ley deficiente. Pero eso hay que modificarlo. Lo básico es que el control lo tenga la autoridad civil política y que desde ahí haya una cadena jerárquica que establezca sucesivos controles. De tal manera que haya un mecanismo de auto control y un mecanismo de supervigilancia, porque no puede ser que los servicios de inteligencia sean autónomos”.

Respecto de cómo se financian estas operaciones, Huenchumilla dijo: “Hay que establecer también un mecanismo de control de los recursos y de control político, con la Cámara de Diputados y el Senado, para que haya un conjunto de contrapesos en virtud del cual el organismo de inteligencia puede actuar con libertad y flexibilidad, pero con una estructura de control y de márgenes éticos bien establecidos en la ley y en los reglamentos internos”.

No se sabe cuántos agentes encubiertos operan hoy en Chile. Ni las policías ni las Fuerzas Armadas entregan esa información, amparándose en motivos de seguridad. En Carabineros dicen que “no son tantos como se piensa”. Tampoco se sabe cómo los preparan. Pero lo que está claro es que sí reciben formación. 

De ello da cuenta un chat por Whatsapp, al que accedió CIPER, entre el capitán Leonardo Osses y el mayor Patricio Marín (ambos en prisión preventiva por la “Operación Huracán”). 

Ese chat es de marzo de 2017 y en el diálogo se menciona a una carabinera que ha sido reclutada para seguir los pasos de R.T.R.:

Osses: Futura agente (en referencia a una fotografía adjunta). Actualmente haciendo el curso de carabinero en stgo.

Marín: Jajjajajaj 

Osses: Esta bien ella? Es de carahue. Pal campo.
Marín: Demás. Tienes que reclutarla. Te recuerdo lo de **** (le nombra al agente R.T.R.)
Osses: Yo la ayude a entrar. Ya está reclutada.

https://ciperchile.cl/2019/08/08/informes-reservados-de-carabineros-asi-se-infiltran-los-agentes-encubiertos-en-la-zona-mapuche/?fbclid=IwAR17zd86YMzt83dsONFis3kYd2kHF9XZoxF--zREeYjlIblLLUKx1yQpwBQ


Foto: Libredeterminación mapuche, ruta hacia el Autogobierno

miércoles, 7 de agosto de 2019

Declaración de la Comunidad Mapuche-Tehuelche Lof Newentwaiñ Iñchiñ


Costa de Lepá, 27 de julio de 2019

*Declaración de la Comunidad Mapuche-Tehuelche Lof Newentwaiñ Iñchiñ*


Las comunidades del departamento Cushamen y demás departamentos de la provincia de Chubut presentes, reunidas en trawn el día de la fecha, y warriaches (gente de la ciudad), nos queremos dirigir al Pueblo-Nación
Mapuche, a las comunidades vecinas, a las organizaciones sociales y a la población en general para comunicarles que:

Kiñe: Durante el allanamiento efectuado a nuestra comunidad el día lunes 22 de julio, en presencia de la abogada Sonia Ivanoff, el personal policial se dirigió a los comuneros diciendo que no se hacían responsables si había otro Santiago Maldonado; que es mentira que el señor denunciante, Pintos Marcos, fuera recibido por miembros de la comunidad encapuchados. La tranquera al momento de la recuperación estaba abierta, se ingresó a cara descubierta y pacíficamente. Ninguna de las pertenencias del sr. Pintos fue violentada, ni se ingresó dentro de la casa. 

La comunidad representada por el kona Eusebio Antieco hace más de un año, a través del juzgado de paz, se dirigió al sr. Pintos para comunicarle que había sido estafado por el sr. Bestene al haberle vendido este las tierras
comunitarias; que así mismo la comunidad se ponía a su disposición para hacerle conocer cualquier documentación que rectifique de manera fehaciente dicha estafa.

Epu: Queremos denunciar también el hostigamiento a una de nuestras autoridades ancestrales por parte de Cecilia Mansilla y María Taylor, para que firmara documentos calumniantes y difamadores en contra de la recuperación.

Kula: Así mismo queremos alertar del rechazo y la desestimación que hizo el juez José Luis Ennis del pedido de habeas corpus presentado por APDH Esquel, por considerar que “no hay temor o peligro de violencia”. 
Le queremos decir al sr. Juez que somos parte de una misma y única Nación Mapuche-Tehuelche que vienen masacrando desde la conquista del desierto y hasta la actualidad; que estamos al tanto y tenemos la sangre fresca de nuestros pu lagmien fusilados a un lado y otro de la Wallmapu, de Rafael Nahuel, de Matías Catrileo, de la desaparición de los hermanos Calfullanca en Cholila, de las balas que han recibido nuestros pu lagmien en las Pu Lof Departamento Cushamen y en la Lof Winkul Mapu; de las causas abiertas, del encarcelamiento, de la persecución y el acorralamiento al que llevan a los mapuche cada vez que nos rebelamos. 

Sí hay peligro de violencia, sr. Juez, y es inminente. Por eso solicitamos se haga efectiva de manera urgente la concreción de la mesa de diálogo que ha sido
solicitada por el mismísimo Eusebio Antieco el día en que se produjo el altercado con el sr. Pintos y demás terratenientes que le cortaron el camino a la gente que se acercaba al territorio.

Meli: La ausencia de políticas de estado serias nos han cercado a esta situación. La gente tiene la necesidad de acceder a la tierra porque nos sitian y nos cercan y las tierras productivas están en manos de terratenientes. Nuestros territorios están en la mira de proyectos hidroeléctricos, mineros, petroleros, nucleares, para alimentar las mineras de la meseta, lo mismo que los asfaltos que nos
quieren meter dentro de los territorios. 

Es mentira que es para mayor confortabilidad de la gente: siempre estuvimos acá y nunca les importamos.

Kechu: Seguimos convocando al diálogo como históricamente lo hemos hecho. Queremos discutir, no con la gente que sirve el café; queremos ver sentados en la mesa de diálogo a los agentes que tienen poder de decisión política.

Kayu: Queremos hacer de público conocimiento que la única vocería reconocida por la recuperación desde el momento de efectuada la misma hasta la fecha ha sido el kona Eusebio Antieco.

Regle: Por último, llamamos a toda la gente mapuche consciente y a la población en general a acercarse a nuestra comunidad, a apoyar la recuperación, a conocer a nuestra gente para tener buena conversación en el camino hacia la recuperación de nuestro kimun ancestral.

Mariciweu!!
Mariciweu!!
Mariciweu!!

*Comunidad Mapuche-Tehuelche, Lof Newentwaiñ Iñchiñ*

Puelmapu, Costa de Lepá, 27 de julio de 2019

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Recuperar territorio: recuperar el derecho a ser. El caso de la Comunidad Mapuche-Tehuelche Newen Tuaiñ Inchin


POR HUERQUEN 23 JULIO, 2019

El 13 de Julio pasado, la Comunidad Mapuche-Tehuelche Newen Tuaiñ Inchin (que en mapuzungun, el idioma mapuche) quiere decir “Con la Fuerza de Todos”), ubicada en las costas del Río Lepa en la provincia de Chubut, anunció la reafirmación de sus derechos territoriales a través de la recuperación de tierras a la vera del río Lepa tras haber sido “Agotadas todas las instancias legales y burocráticas y ante la negativa del estado de sostener un diálogo político serio que tienda a la restitución de las tierras sagradas y productivas que ancestralmente pertenecen al pueblo Mapuche-Tehuelche.” (Comunicado de la Comunidad NewenTuaiñ Inchin del 13 de Julio).

La declaración también anuncia la necesidad de reconstrucción de la forma de vida Mapuche-Tehuelche en el territorio, en estrecha vinculación con el equilibrio natural junto a los ngen (entidades espirituales) que allí habitan. Para ello, se disponen al ejercicio del derecho a la autonomía y al autosustento mediante el retorno a los territorios de los que fueron despojados.

El Lof Newen Tuaiñ Inchin recibió el apoyo de otras comunidades en proceso de recuperación, como lo hizo público el Lof Lafken Winkul Mapu el 14 de julio, analizando la situación:

“Entendiendo esto como parte del proceso de reconstrucción de nuestro pueblo, recuperando parte del territorio usurpado por los wingka. Siendo esto un ejemplo más de dignidad que busca autonomía y fortalecimiento desde el kimvn (conocimiento) Mapuche, sabiendo que los wingkakeche nunca han tenido voluntad de dar solución ni lo harán desde el diálogo sino por el contrario sólo despojo, represión, asesinatos… Cómo sucedió en nuestro lof donde el estado wingka terrorista fusiló por la espalda al weichafe Rafael Nawel y hoy protege a su asesino Francisco Javier Pintos, siendo esto una maniobra más de este estado koylafe (mentiroso), manipulador…”

Este de 22 de julio, desde temprano, la comunidad sufrió un operativo policial con intenciones de realizar un allanamiento. Bajo la dirección de Rodolfo Hess, titular de la Unidad Región de Esquel de la Policía -desplazado de la División Regional de Infantería de Comodoro Rivadavia tras haber sido denunciado por toda la división por malos tratos- el allanamiento esperaba encontrar armas. Inmediatamente la Comunidad accionó comunicados públicos para visibilizar la situación y recibir apoyo:

“A primera hora de la mañana de este lunes 22, llegaron patrulleros y camionetas de la policía de Chubut, provenientes de Gualjaina y Esquel. El jefe del operativo pidió a gritos que se abra la tranquera y nos negamos hasta que exhibió la orden de allanamiento. Se los dejó ingresar y procedieron a revisar una de las casas, fuertemente armados y filmando. Luego se dirigieron a la otra casa en donde nos habíamos refugiado la mayoría y nos exigieron que nos identificáramos o seríamos llevados por la fuerza a la comisaría. En un principio nos negamos, pero luego de hablar con nuestra abogada la Dra. Sonia Ivanoff, nos identificamos. Al rato la policía se retiró del lugar, dejando la zona liberada a manos de terratenientes entre los que pudimos identificar a Pintos, Caliqueo, Taylor, Boletti y Capandegui (con causa penal por dispararle con arma de fuego a un menor de la comunidad hace un año), que juntos a otras camionetas 4×4 que pertenecerían a patoteros de Comodoro Rivadavia cortaron el camino comunitario, único medio para llegar a la recuperación.”



Sobre estos hechos, Eusebio Antieco, autoridad comunitaria contó que:

“Le dije al jefe de policía, señor Hess, que tome nota de todo lo que hay y que fotografíe todo lo que hay…Por otro lado, un grupo de la persona que se le fue recuperada la tierra armó un grupo de choque y también el señor Rodolfo Hess pasó a avisarle al grupo de choque que se estaba armando, les dijo cuántos éramos y nos dejó la zona liberada. Nosotros estuvimos en permanente alerta por esta situación y gracias a todos los hermanos y hermanas que llegaron de distintos lugares y que se acercaron, se llevó una audiencia para llegar a una mesa de diálogo. Acá los que tienen que llevar una mesa de diálogo para encontrar una solución territorial definitiva es el gobierno. Yo estoy abierto a la mesa de diálogo”
“Audio Eusebio Antieco 23.07.2019”Reproductor de audio

1. “Audio Eusebio Antieco 23.07.2019”
2:45

Contexto de la recuperación territorial


Las noticias evidencian el recrudecimiento de las políticas de violencia por parte del Estado Nacional contra sectores marginados de la sociedad. 
Mientras fogonean las bondades del servicio militar voluntario y el gobierno recibe con pompas a Pompeo -Secretario de Estado de Trump- para hablar de terrorismo, las comunidades indígenas que habitan en Argentina continúan reclamando lo que por derecho les pertenece: la ocupación efectiva y control territorial sobre tierras comunitarias. 

Y esto es así porque tanto la constitución nacional, a través del Art. 75 Inc. 17 que reconoce la posesión y propiedad comunitaria de tierras ocupadas tradicionalmente, como el Convenio 169 de la OIT, vigente hace 18 años en Argentina y que exige la consulta previa, libre e informada en asuntos concernientes a comunidades indígenas y el reconocimiento de las tierras comunitarias en las que habitan, así lo disponen. 
No obstante, Argentina está al debe en esta materia, corolario de la falta de voluntad política y de los intereses privados que hay en juego, mientras que las comunidades organizadas tejen estrategias a través de litigios para ejercer sus derechos y para que la ley no sea letra muerta. 

Casos emblemáticos como el proceso iniciado Lhaka Honhat en la Provincia de Salta han llevado al Estado Argentino ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dentro de un proceso que comenzó en 1998 y que aún continúa. 

A la luz de los hechos, los procesos litigiosos son largos, duran décadas, mientras los derechos consagrados esperan ser cumplidos.

En este contexto, la recuperación territorial está cada vez más presente, urgente, y los pueblos indígenas están haciendo lo posible para efectivizar sus derechos. 
Sucede en Miraflores, provincia de Chaco, en donde a través del Consejo de Recuperación Territorial se están recuperando 10.000 hectáreas del pueblo Qom y Wichi sobre las que se han desarrollado negocios inmobiliarios ilegales. 

En la lucha por esta recuperación, en septiembre de 2018, desapareció Silverio Enríquez, indígena Qom que apoyaba al Consejo. Una semana después, el cuerpo de Silverio fue hallado sin vida en un lote dentro de las 10.000 hectáreas. 

También sucedió en el Lof Lafken Winkul Mapu donde luego de dar a conocer la recuperación territorial el 11 de noviembre de 2017, el Estado avanzó con toda la fuerza de la violencia y de la teoría del enemigo interno para criminalizar al pueblo mapuche. 

Dos semanas después de anunciada la recuperación, el grupo albatros de Prefectura, de la mano del Prefecto Francisco Javier Pintos (detenido preventivamente el 12 de junio y liberado el 5 de julio pasado) asesina al weichafe Rafael Nahuel. 

Lo mismo sucedió con el Lof Cushamen, sobre el que el Estado montó la parafernalia de terrorismo, elaborando informes oficiales donde se pueden ver herramientas de trabajo rural presentadas como supuestas armas. Por la recuperación del Lof en Resistencia Cushamen nos arrebataron al valiente y solidario compañero Santiago Maldonado, plantando su cuerpo meses después de haber sido asesinado. 
Actualmente la causa por la desaparición y muerte de Santiago Maldonado se dio por cerrada y la familia reclama la reapertura, pidiendo una investigación independiente e imparcial que esclarezca el crimen.

Por eso, cuando una comunidad hace público su derecho efectivo de recuperar territorio ancestral, literalmente están arriesgando su vida.

El Estado Argentino es responsable de dar la espalda a estos procesos de reivindicación territorial, negando el ejercicio efectivo de otras formas de vida -como la Mapuche- que son imposibles sin el acceso a su territorialidad.

El despojo de las tierras de Costa Lepa

Para visibilizar el proceso de recuperación y entender su historia Juana Antieco, hermana de Eusebio, difundió parte de la historia:

“La comunidad de Costa del Lepa pertenece a lo que fue la Gran Reserva de lo que hoy se conoce como el Departamento Cushamen. Fue una Reserva Indígena creada en el gobierno de Roca que otorga por decreto nacional en ese entonces unas 78.600 hectáreas. Esas 78.600 hectáreas fueron distribuidas en muchas familias, entre ellas, las familias de mis dos abuelos ahí en Costa del Lepa, a 45km al noreste de Esquel, se llega por la ruta nacional N°40 y ahí está el empalme ruta N°12 en dirección en lo que es Piedra Parada y antes de llegar a Gualjaina, 15km antes, está nuestra comunidad de Costa del Lepa. Hoy por hoy viven aproximadamente unas 30 familias. En su momento, cuando mis dos abuelos vivían, de un margen del río era dominio de Zenón Antieco y del margen derecho era dominio de Manuel Antieco, todos eran Antieco en Costa del Lepa.

De a poco empiezan a venir los mercachifles, los vendedores, otras familias que habían sido desalojadas de sus territorios originales. Entonces mis abuelos empiezan a dar permiso a la gente que no tenía lugar para que se hagan su casa, para que cultiven la tierra, para que puedan tener animales. Y así es como empezó a poblarse Costa del Lepa de otros apellidos que no son Atieco, pero que algunos son también descendientes de pueblo originario Mapuche. Nosotros nos autoreconocemos como Mapuche-Tehuelche porque, por el lado de mi padre somos mapuche y por el lado de la línea materna somos Tehuelche, o sea nosotros nos autoreconocemos como Mapuche-Tehuelche… Entonces, el primer contacto que ellos tienen con ese entonces “la fronteriza” (guardia fronteriza) fue allá por el año 1935/36, es lo que nosotros tenemos en los registros, donde pasan a hacer un censo de la población que habitaba. Obviamente eran todos Antieco los que habitaban ahí y ese fue el primer contacto.

¿Cómo se inicia el conflicto que hoy desencadenó en la recuperación de ese territorio ancestral? 


Allá por el año 1940 aproximadamente, llega un turco llamado Melhem Bestene que hizo firmar con el dedo a todos los pobladores de Costa del Lepa, excepto a mi abuelo. Los mapuche no sabían escribir, entonces aprovechándose de esa situación y con mentiras –como todos los terratenientes- les hizo creer a los pobladores que estaban firmando un permiso para hacer un camino. En ese entonces los caminos eran solamente de carro o había huellas de caballo. Entonces, algunos que no sabían ni leer ni escribir, firman con el dedo la conformidad y esa conformidad no era para hacer un camino, sino que era para despojarlos de sus tierras tradicionales, todo el pastoreo comunitario que tenían. Entonces se inicia un largo camino de reclamo, que empieza con mis dos abuelos, Manuel y Zenón Antieco, reclamando sus tierras tradicionales. Posterior a la muerte de ambos, continúa mi papá Julio Antieco, reclamando todo el territorio que nos habían quitado… Muchos años… Todos estos reclamos fueron siempre en el marco del respeto, pacíficamente, como eran nuestros viejos, respetando a las autoridades cómplices de los terratenientes y de los estancieros. Y muere mi papá y continuamos nosotros, los hijos de Julio Antieco, en el reclamo y empezamos a volver al territorio porque como Mapuche creemos que fuimos expulsados del territorio de una manera muy violenta. No sólo a través de las políticas del propio Estado sino a través de la Escuela, a través de la Iglesia. Eso nos llevó a migrar a las periferias de las ciudades a ser sirvientes de los ricos. Esa fue la realidad que vivimos todos nosotros acá.

Bestene no sólo alambró lo que hoy se recuperó, hizo una casa, cercó todo el perímetro. Porque él lo que hizo fue apropiarse de las mejores tierras a la vera del río y después se apropió de la parte de sierras de Costa del Lepa que era todo el pastoreo comunitario que se tenía para poder criar animales… nuestros antepasados eras crianceros. Entonces, son 70 y tantos años de reclamo, se agotaron todas las vías administrativas, pasaron muchos gobiernos de diferentes partidos políticos y nunca resolvieron nada, porque ellos aducen que es un tema muy complejo. 

O sea, tampoco se puede resolver porque los que están apoderados de los territorios indígenas, la mayoría, pertenece al gobierno. Entonces es muy difícil que el gobierno pueda dar una solución al conflicto real del territorio.

Cuando muere mi papá nosotros tuvimos otra dura pelea con el gobierno de la provincia. El difunto gobernador Mario Das Neves por decreto nos quita parte del campo del lote 2, que es la sierra de Costa del Lepa y se lo da -por una cuestión política- a una prima nuestra. De estas formas opera el poder político para enfrentar a familias con familias. Nosotros apelamos y seguimos toda la vía administrativa. En ese entonces el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) funcionaba, daba respuesta con abogados que conocían el derecho indígena. El decreto del entonces gobernador quedó como anticonstitucional y volvimos a recuperar el campo. Y cuando recuperamos el campo volvimos a comprar animales, volvimos a hacer mejoras. Y dijimos, en un momento vamos a recuperar lo que les sacaron a los abuelos. Y pasaron muchos años, agotamos todas las instancias administrativas de vuelta. Entonces llegó el tiempo de hacer efectiva la recuperación.”

Bestene, como sabía que no iba a lograr los títulos de propiedad, hace dos años decidió venderlo a otro terrateniente de apellido Pinto. Una vez que la Comunidad se enteró de la situación, envió una carta documento a los hermanos Pinto, alertándolos de que ellos iban a comprar territorio ancestral sobre el que hay procedimientos administrativos en curso. Entonces se solicitó una mesa de diálogo, pero a comunidad no recibió respuesta: “Nosotros no estamos dispuestos a esperar 70 años más y consideramos que agotamos todos los trámites administrativos y no hubo respuesta” explica Juana.

La recuperación: ¿qué dicen los jóvenes de la comunidad?

En diálogo con Juana Antieco, el programa radial Latido Americano (viernes 12hs por Fm la Caterva 97.3) preguntó lo siguiente: ¿Cuál es la relación con los jóvenes de la comunidad? Porque eso es algo que a veces se pierde de vista y parece que el reconocimiento territorial por parte de comunidades remite a algo ancestral, como si fuera una reivindicación de otro tiempo. Pero también hay jóvenes que hoy en día quieren volver a su territorio, que están queriendo producir alimentos sanos y reconectarse con la naturaleza desde otra forma, otra racionalidad y así vivir la economía, las relaciones sociales, la forma de habitar el mundo de otra manera.

-Juana Antieco: “En realidad es un proceso que se da dentro de cada familia. Entonces, el hecho de que hoy por hoy nuestros jóvenes, nuestros hijos particularmente, tengan plena conciencia de cuál es el origen y el despojo que vivieron sus antepasados… partimos de esa base. 

Por empezar, partimos de recuperar nuestros verdaderos nombres. 

Te puedo dar el ejemplo mío, mis hijos tienen todos nombre mapuche, algo impensado para la época en que mi mamá me tuvo a mí. Entonces, una forma de poder continuar esto es haciendo que nuestros hijos y nuestros jóvenes participen activamente de todo este proceso, que participen de los grandes parlamentos que a veces se hacen. Que cuando hacemos ceremonias, estén participando activamente porque es una forma de que ellos empiecen a asumirse en su identidad como mapuche y empiecen a tener ese conocimiento necesario para reafirmar su identidad como pertenecientes a un pueblo ancestral. Hoy por hoy los jóvenes, que son los que más energía tienen, son los que plantean esta cuestión de volver al territorio, sobre todo los jóvenes que están en las grandes ciudades y viven en las periferias. Ese es el planteamiento generalizado de los jóvenes. 

Fíjate la comunidad que recuperó tierras de Benetton, nada más ni nada menos, la mayoría son jóvenes. Entonces, tiene que ver con esto, desde el momento que uno se acepta, acepta su historia y acepta la pertenencia a determinado linaje, comunidad y pueblo, empezás a hacerte una interpelación: ¿y qué hago en la ciudad?; ¿qué hago trabajando en una casa de familia, cuando mis abuelos tenían cantidad de extensión de campo, sabiendo que puedo volver a la tierra y trabajar para el autosustento y tener una economía sustentable y vivir de una forma más sana, cuidando los newenes (fuerzas con la que los mapuche cohabitan)?

Yo creo que se está dando un proceso creciente en lo que es recobrar el saber milenario que nos habita.”

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Violento allanamiento contra mapuches en Chubut


Un fuerte operativo policial tuvo lugar en las últimas horas en un territorio en conflicto entre la comunidad mapuche tehuelche Newentuaiñ Iñchin y terratenientes del lugar ubicado en el paraje Costa de Lepá, del departamento chubitense de Cushamen. El mismo distrito donde desapareció Santiago Maldonado.



Un fuerte operativo policial tuvo lugar en las últimas horas en un territorio en conflicto entre la comunidad mapuche tehuelche Newentuaiñ Iñchin y terratenientes del lugar ubicado en el paraje Costa de Lepá, del departamento chubitense de Cushamen. El mismo distrito donde desapareció Santiago Maldonado.

El territorio en disputa abarca 80 mil hectáreas de la chacra Los Mallines que era utilizada para pastoreo comunitario por la familia Antieco y otros miembros de la comunidad mapuche antes de que fuera ocupada por el terrateniente Meljen Bestene en 1940. Hace tres años el predio fue vendido a Mario Javier Pintos, luego que se hicieran reclamos y presentaciones legales durante años sin obtener respuestas.

El sábado 13 de julio la comunidad recuperó pacíficamente el territorio. Mediante un comunicado hicieron pública la medida y argumentaron: “Llevamos adelante esta acción en base a la ocupación tradicional de las tierras a la vera del río Lepa, agotadas todas las instancias legales y burocráticas y ante la negativa del Estado de sostener un diálogo político serio que tienda a la restitución de las tierras sagradas y productivas que ancestralmente pertenecen al pueblo mapuche-tehuelche”.

En el mismo comunicado llaman “a la sociedad consciente a acompañar y difundir este proceso”. Y además reafirman que “para un real ejercicio de nuestra autonomía y autosustento es indispensable el retorno a los territorios de los que fuimos despojados”.

“A la opinión pública le decimos que esto no es usurpación sino toma de posesión de algo que nos robaron, se la entregaron al terrateniente que venía a invadirnos y matarnos, me siento muy feliz de llevar este proceso que quizás han soñado mis padres y mis abuelos”, declaró a distintos medios locales el referente de la comunidad, Eusebio Antieco.

Desde el momento de la recuperación territorial la comunidad se mantiene en estado de alerta, debido a los antecedentes de violencia que se han vivido en la zona con las fuerzas de seguridad y los terratenientes. El más conocido de estos hechos fue la fuerte represión en el Pu Lof en resistencia Cushamen el 1 de agosto de 2017, que culminó con la desaparición y muerte de Santiago Maldonado.

El allanamiento

Esta semana las fuerzas de seguridad finalmente llegaron al territorio. “Muy temprano tuvimos un operativo policial escandaloso, con armas de fuego. Vinieron a hacer un allanamiento y el operativo estuvo dirigido por Rodolfo Hess”, contó Antieco a Página/12.

Y añadió: “La persona a la que se le fue recuperada la tierra, Mario Javier Pintos, armó un grupo de choque junto a otros terratenientes y el señor Hess fue a avisarles cuántos y quiénes éramos y nos dejó la zona liberada”.

Por su parte, Rodolfo Hess, jefe de la Unidad Regional de Esquel, declaró a los medios que el allanamiento se produjo ante la denuncia del titular, Marcos Pinto, por una usurpación que habría comenzado ocho días atrás, y remarcó que “el objetivo era identificar a las personas y realizar una inspección ocular de las propiedades de Pinto”.

Según la comunidad, tras recibir una denuncia donde se los acusaba de “tener a Pintos y a un peón de la estancia secuestrados”, la policía realizó un operativo donde se verificó que la denuncia era falsa. Sin embargo, llegó otra orden judicial de allanamiento.

“A las 8.30 llegaron al territorio patrulleros de la policía de Chubut acompañados con seis camionetas particulares pertenecientes a un grupo de terratenientes, entre los que se encontraba Pinto. Lo que hicieron fue bloquear el camino para que los demás miembros de la comunidad y vecinos no pudieran acercarse”, señaló Juana Antieco, hermana de Eusebio.

Y agregó que “entre los terratenientes había policías infiltrados” y que se vivió una situación de secuestro ya que “cortaron los caminos y nadie podía entrar ni salir”. Según la Revista Cítrica otro de los terratenientes implicados en el hecho es Capandegui, quien enfrenta un proceso judicial por otro conflicto territorial, que culminó con un joven de 16 años baleado.

Juana Antieco explicó que llamó al Defensor del Pueblo de la provincia para comentarle la situación “y él se comprometió a solucionar el tema”. “Le dijimos que, si amanecíamos con un muerto, él, el gobierno de (Mariano) Arcioni y el ministro Federico Mazonni iban a ser responsables”, completó.

El episodio, que otra vez tiene a Cushamen como escenario, vuelve a poner sobre la mesa el conflicto territorial que se vive en Patagonia entre comunidades indígenas y terratenientes que cuentan con el apoyo de las fuerzas de seguridad. Este conflicto ya se cobró las vidas de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, y parece estar lejos de resolverse.

En el caso de Costa Lepa, por el momento, la policía levantó el cerco a la comunidad que permanece en el territorio recuperado y los terratenientes se retiraron con la condición de tener una mesa de diálogo en las próximas 72 horas.

https://notasperiodismopopular.com.ar/2019/07/24/violento-allanamiento-contra-mapuches-en-chubut/